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Cambio climático: Hipotecar el futuro (y el presente)

Actualizado: ago 11

Un demoledor informe científico denuncia cómo el calentamiento global se volvió casi irreversible. Y cómo el Hombre se convirtió en el verdugo de la naturaleza y de sí mismo. En los últimos días distintos desastres en todo el Planeta mostraron las múltiples caras de una situación desesperante: inundaciones sin precedentes en Europa y Asia, incendios forestales descomunales en el Viejo Continente, EE.UU. y Rusia, la bajante histórica del Río Paraná en Argentina, son sólo algunas de las expresiones de semejante devastación. MundoNews consultó la mirada de los especialistas frente a esta última oportunidad para la Humanidad.


Por Gabriel Michi


Inundaciones como las de Alemania, China y Turquía, como la bajante del Paraná, algunas caras del cambio climático.

El Hombre como verdugo del Hombre. De eso se trata. Cuando la destrucción de la naturaleza se vuelve irreversible es no sólo una condena contra la Humanidad sino también una forma suicida de hipotecar el futuro. Y el presente. Si sólo se hace un fotograma de esta película catástrofe que el Mundo está transitando, se puede ver cómo esa realidad se expresó, de diferentes formas y en pocos días, en todo el Planeta. Inundaciones sin precedentes en el Europa y Asia, incendios forestales descontrolados como nunca se vieron en Turquía, Grecia, Italia, Albania, Estados Unidos y hasta en Siberia, son algunas de las manifestaciones de cómo la naturaleza viene avisando de esta ruleta rusa a la que el Hombre está "jugando" peligrosamente.


Lo cierto es que todo pareciera ya estar jugado. Y el tiempo para frenar el cambio climático se está extinguiendo. Lo cierto es que el daño ya parece irreversible. Pero, por lo menos hay que hacer todo lo posible para que la situación no se vuelva peor. Así lo muestra el sexto informe sobre el calentamiento global del Panel Internacional del Grupo Intergubernamental de Expertos (IPCC), que asesora a la ONU. En informe se advierte que los daños ocasionados por el cambio climático no sólo son ya una realidad, sino que es el ser humano el protagonista y responsable central de ese fenómeno. Lluvias torrenciales, incendios forestales, sequías sin igual, subidas del nivel del mar y otros fenómenos hasta ahora poco frecuentes están “inequívocamente” relacionados con la acción humana según el documento que asegura, además, que el deterioro y los cambios ocasionados por la subida de las temperaturas durarán siglos o milenios.





Los datos son elocuentes. Y alarmantes. El Planeta está frente a las temperaturas más elevadas de los últimos 2.000 años. Y según los científicos del IPCC hay un factor clave para explicar esa gravísima situación: la mano del Hombre. Esa realidad está produciendo un alza fenomenal en la temperatura de la atmósfera, el suelo y los océanos. Pero la referencia histórica va más allá. Según el estudio no alcanza con mirar los últimos dos milenios, sino que hay que proyectarse muchos más allá: este es el período más cálido en 100.000 años, sólo comparable con el Holoceno, fenómeno ocurrido hace 6.500 años.


Ahora la Tierra es 1,1 grados más caliente que ahora que en la era preindustrial (1850-1900) y el "factor humano" es responsable de más del 90% de esa suba. O sea, el daño ya está hecho. Pero puede ser peor. Porque si se mantiene el actual ritmo de emisiones de gases de efecto invernadero, la temperatura global aumentará 2,7 grados a finales de siglo XXI, siempre tomando como referencia la era preindustrial. Eso significaría una violación de todos los objetivos fijados en su momento en el Acuerdo de París: allí se estableció que debería desacelerarse el ritmo de emisión de esos gases para que la temperatura no aumente más de 1,5 grados a fines de este siglo.







La mirada desde Argentina



Sergio Federovisky, periodista ambiental y actual Viceministro de Ambiente de la Argentina, le señaló a MundoNews: "El informe no dice nada que no se sepa. Pero lo importante es el desesperado llamado que hacen los científicos sobre esta aceleración de los tiempos y este acercamiento a lo irreversible por el cambio climático; este punto de no retorno". De hecho ese el nombre del documental ("Punto de no retorno") con el que el propio Federovisky alertó sobre esta problemática hace algunos años. "Lo que se traduce de este informe de los científicos asesores de la ONU es esa desesperación porque estos alertas que ellos vienen expresando hace años no tienen relación con lo que hacen las autoridades. Y que todo lo prometido hasta ahora (los compromisos para reducir las emisiones contaminantes) se volvieron testimoniales. No ha habido cambios específicos y concretos", dice el experto.


Sergio Federovisky, Viceministro de Ambiente.

"Esa tendencia irreversible significa que no va a haber nada por hacer", explica con dolor Federovisky. Y lo grafica con los sucesos de las últimas semanas: "Las inundaciones en Alemania y China; los incendios forestales en Europa y California; el calor extremo en Siberia; todo eso confirma que estamos cada vez más cerca de este punto de no retorno. Y que eso no es de un día para el otro, sino todo un proceso de años". Además, el especialista expresa que los científicos vienen solicitando desde hace mucho tiempo que las decisiones que se toman en las distintas Cumbres del clima no sean voluntarias sino obligatorias, con la posibilidad de sanciones a quienes las incumplan, que eso no sea gratis. Así, tanto lo expuesto en Río de Janeiro (Brasil) en 1992, o en Kyoto (Japón) en 1997 o en París (Francia) en 2015, termina siendo una expresión de buenos deseos de los que pocos se concretan.


"Si hay una instancia donde la diplomacia fracasó es en el tema del cambio climático. No hay atisbo de cambio. Hubo un regodeo constante de lo que hay que hacer pero no se hace. Hay un especialista norteamericano que señala que la paradoja ambiental es que todo el mundo sabe lo que se tiene que hacer pero no aparece el sujeto que lo haga", sostiene Federovisky. Y detalla: "se sabe que hay que trabajar sobre los gases de efecto invernadero, en el cambio en las matrices energéticas, en la reducción del ganado vacuno, entre otras cosas, pero nadie lo hace".


Además el Viceministro de Ambiente describe lo que los especialistas explican como un proceso donde se "agudizan los extremos". "Porque lo que ocurre es un fenómeno físico donde se rompen los equilibrios existentes y comienza una búsqueda en la compensación de esos extremos. Y se producen fenómenos de mayor recurrencia: allí donde había sequías aparecen sequías más largas, donde había inundaciones aparecen más brutales, donde se saban olas de calor ahora son más extremas", explica el experto.


Y eso también tiene su traducción en Argentina: La bajante histórica del Río Paraná está relacionada con dos años de sequía extrema, relacionada con la deforestación de la Amazonia en Brasil,</