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El día en que Colombia dio un giro en su historia

Gustavo Petro fue elegido como el primer presidente progresista en el país, el único de América Latina que nunca tuvo un gobierno de izquierda. Así, la nación que suele estar alineada con EE.UU., cambia de rumbo. El rol de Francia Márquez en el triunfo. Los desafíos.


Por Gabriel Michi



Y Colombia dio un giro histórico. Por primera vez fue electo presidente un candidato de la izquierda. Nunca, hasta el triunfo de este domingo de Gustavo Petro, un postulante progresista había logrado semejante objetivo. Es más, esta nación era la única de Latinoamérica que jamás tuvo un gobierno de ese perfil ideológico. Hasta ahora. Y Petro, un ex miembro de la guerrilla del M-19, junto a la referente social Francia Márquez, lograron dar vuelta una página impensada en la historia colombiana. En el ballotage se impusieron (con el 50,44%) al polémico candidato de extrema derecha, el empresario Rodolfo Hernández (que obtuvo el 47,31%) y, con poco más de 700.000 votos de diferencia, ganaron el pasaje a la "Casa de Nariño" .


Con este resultado, si bien la victoria de Petro fue aplaudida por referentes progresista de toda América Latina, se avizora un difícil panorama para el gobierno que asumirá el próximo 7 de agosto. Primero por la propia historia de un país dirigido por la derecha y con un alineamiento muy especial con los Estados Unidos, una de las alianzas más fuertes de todo el continente. Pero también por la enorme polarización que enfrenta el país. La paridad en el escrutinio (apenas 3 puntos de diferencia) y el hecho de que todos el voto (y los candidatos) de derecha y centroderecha hicieron que mientras Petro obtuvo 2,5 millones de votos más que en la primera vuelta (donde había cosechado el 40%), Hernández sumó 5 millones más que en la ronda original (en la se quedó con el 28%). Es decir, mientras que Petro logó sumar un 10%, Hernández obtuvo un 20%. Lo que muestra el difícil camino que deberá afrontar el electo Presidente, sumado a los desafíos en el Parlamento donde deberá cosechar alianzas para lograr aprobar las leyes que pretende.


Pero quizás uno de los principales desafíos que se le plantean a Petro son los que protagonizan algunos sectores de la extrema derecha, en particular el "uribismo", el sector que responde al ex presidente de derecha Álvaro Uribe, y que ha tenido un vínculo muy estrecho con los paramilitares que aún acechan al país. Los "paras" son una de las expresiones de violencia que aún perduran y acechan la paz en Colombia, como los clanes de la droga y los miembros de la guerrilla que no se alistaron en el proceso de pacificación y desmovilización iniciado hace unos años.


Gustavo Petro, el candidato de Pacto Histórico, venció al referente de derecha Rodolfo Hernández.


Además de la violencia (representada también en el asesinato de activistas y defensores de Derechos Humanos, como contó MundoNews en la nota "La riesgosa misión de defender los DD.HH. en Latinoamérica"), Petro debe enfrentar un enorme desafío en materia de desigualdad social ya que Colombia es uno de los países inequitativos de toda la región. Para graficarlo: el 1% de la población tiene el 81% de las tierras.


La situación de pobreza y desigualdad se intensificó en los años del actual gobierno de Iván Duque, cuya popularidad cayó hasta el 27%. Cuando el actual Presidente asumió (2018), el desempleo era del 9,4% y hoy alcanza el 12,1%. La pobreza creció en su mandato del 27% al 40%. Casi 20 millones de colombianos viven con un ingreso mensual de 350.000 pesos colombianos, unos 89 dólares. Algo que se viene agravando día a día por el incremento de precios que disparó la inflación que alcanzó el 9% anual. Los alimentos aumentaron un 26% en un año, mientras los salarios subieron tan sólo el 10%. En una encuesta reciente de Gallup, 6 de cada 10 colombianos sostuvieron que se les hace muy difícil llegar a fin de mes. Todo eso y las consecuencias de la Pandemia llevaron a la debacle del gobierno de Duque y también de los partidos tradicionales que se quedaron afuera del ballotage. Es decir, la voluntad popular le dio la espalda, por el presente y por la historia.


Desigualdad, violencia y pobreza en ascenso son sólo algunos de los desafíos centrales que deberá enfrentar Petro.

A todo eso tendrá que hacer frente el primer presidente de izquierda de Colombia. Frente a ello en su campaña electoral ha fijado sus objetivos centrales: apuntar políticas contra la desigualdad, como por ejemplo garantizar una educación universitaria gratuita, reformas en el régimen de pensiones y subir impuestos sobre las tierras improductivas en el país, donde casi la mitad de la población de 50 millones de habitantes vive en la pobreza. Además en su agenda hay varias propuestas en defensa del medioambiente, como por ejemplo, la prohibición de nuevos proyectos petrolíferos que pudieran dañarlo aunque se comprometió a respetar los contratos vigentes.


La preocupación por el ecosistema cobró una fuerza especial con la incorporación de la referente afrocolombiana Francia Márquez quien le aportó a la fórmula presidencial toda su trayectoria ambientalista, su discurso feminista, la defensa delas minorías y los pueblos originarios segregados y coincidió con Petro en el mensaje de paz y no violencia, como sobreviviente del conflicto armado.


Petro, que fue alcalde de la capital Bogotá y compitió por tercera vez por la Presidencia. En los festejos por su triunfo, dio un discurso en el que planteó la necesaria unidad de los colombianos y la defensa de los procesos de paz que incluso le permitieron a él transitar el camino de la política en democracia. El electo mandatario fue detenido por el ejército en 1985 cuando guardaba armas de la guerrilla del M-19 y fue víctima de torturas de parte de los militares. Logró su libertad 16 meses después. Y ya en los '90 se sumó a los procesos de pacificación.


Hoy Colombia da una vuelta de página a 200 años de Historia. Un cambio que plantea infinidad de desafíos. E interrogantes. Con un Presidente de izquierda, por primera vez, en el único país de América Latina que jamás tuvo uno. Gustavo Petro y su compañera Francia Márquez, mientras reciben el apoyo de distintos mandatarios y referentes del progresismo de la región, se enfrentan a semejante escenario. Y deberán lidiar con todo tipo de amenazas y realidades adversas para lograr los objetivos prometidos. En lo que parece un cambio histórico para el país cafetero. Una vuelta de página para Colombia.



El triunfo de Gustavo Petro fue recibido con mucha alegría por referentes progresistas de Latinoamérica.





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