top of page
  • Foto del escritorMundoNews

El increíble viaje de "Thor"

Un aventurero danés visitó todos los países del Mundo en 10 años, sin tomar ni un solo avión. En el medio tuvo que atravesar todo tipo de peligros y problemas, como quedar varado dos años en Hong Kong por el COVID. Pensaba concluir en 4 años pero le llevó una década.

Por Gabriel Michi


3.576 días, 37 barcos de carga, 158 trenes, 351 buses, 219 taxis, 33 embarcaciones y 43 bicitaxis. Por tierra y por agua, pero no por aire (no uso ningún avión) recorrió 358.883 kilómetros en 10 años. Es decir, es como si hubiera dado nueve vueltas a la Tierra. Torbjørn "Thor" Pedersen, un danés que hoy tiene 44 años, abandonó todo, su trabajo, su novia, sus amigos y su familia para encarar un increíble viaje en el que se sumergiría por una década, mucho más de los 4 años que había planificado cuando partió el 10 de octubre de 2013. Pero en el medio apareció una Pandemia que restringió todos los movimientos y limitó las posibilidades por meses, años. Y hubo que reacomodar todo. Además de otras complicaciones que surgieron en el camino. "Thor" se había fijado una misión: visitar todos los países del Mundo -y no podía permanecer menos de 24 horas en cada uno- sin subirse a ningún avión y sin volver a su hogar en Dinamarca hasta cumplir su objetivo. Y, para conseguirlo, tampoco podía gastar más de 20 dólares por día. Y lo logró: el 26 de julio pasado bajó por la pasarela del barco carguero MV Milan Maersk en el puerto de Aarhus en su país natal (después de 33 días de navegación) donde lo esperaban como un héroe nacional unas 150 personas entre los que estaban sus allegados -entre ellos su esposa Le- y representantes de Cruz Roja, de la que "Thor" ofició como embajador honorario.


El broche de oro llegó tras visitar Maldivas (el 24 de mayo), su último destino por cumplir. Así le puso tilde al Estado 203 (en Argentina desembarcó el 19 de septiembre de 2014 y permaneció por 5 días), en su nómina global, que incluyo países que aún no forman parte de los 195 reconocidos por la ONU. De Maldivas regresó a Malasia (a través de Sri Lanka), para subirse al carguero que lo llevaría finalmente a casa. "El regreso a casa en barco tiene un sentido histórico: la gente puede verlo en el horizonte y saludarme cuando bajo por la pasarela. Y me parece una forma apropiada de completar el proyecto", le contó Pedersen a la CNN. Y agregó: "He visto muchos ojos llorosos desde que volví. La gente ha venido a abrazarme sollozando. También he recibido muchos regalos: cerveza danesa, leche, alimentos, y he podido conocer a gente que ha estado siguiendo mis redes sociales desde Colombia, Australia, Noruega. Ha sido increíble".





Durante su gigantesca travesía, Pedersen fue cosechando fans que lo siguieron a través de su blog Once Upon a Saga ("Érase una vez, Una saga") y de sus publicaciones en las redes sociales. En su camino, el aventurero le pidió matrimonio a su novia Le desde la cima de una montaña en Kenya (en 2016), se casó con ella a distancia (en 2021) y pudo convivir con ella unos 100 días en Hong Kong cuando quedó varado por el inicio de las restricciones por el COVID 19. Allí lo sorprendió, a comienzos de 2020, la Pandemia por la que tuvo que permanecer por más de dos años. Y cuando sólo le quedaban 9 países por visitar.


Pero el Coronavirus no fue lo único que hizo que su viaje se extienda mucho más de lo previsto. Hubo países que demoraron muchos meses en autorizar su ingreso. Ese fue el caso, por ejemplo, de Guinea Ecuatorial, uno de los lugares de más difícil acceso en todo el planeta: debió esperar más de 4 meses por ese visado. Algo parecido le ocurrió en la frontera entre Mongolia y China, porque le llevó mucho poder conseguir la visa de éste último: fue tal las complicaciones en el lugar que "Thor" se vio obligado a retroceder 12.000 kilómetros (a través de varios países) para volver a Pakistán antes de que se venciera su visado. Esas demoras fueron algo recurrente y se dieron también en Siria, Irán, Nauru y Angola.


Además debió transitar por países en conflicto armado, tormentas terribles (como la que atravesó en el Océano Atlántico cuando cruzaba de Islandia a Canadá) y enfermedades de todo tipo, como por ejemplo la malaria cerebral que se contagió en Ghana. Pero sin duda el momento más difícil de su travesía fue esa prolongada estancia impensada en Hong Kong por el COVID. "Fue el peor momento de mi vida y el mejor, de alguna manera. Tuve que hacer frente a la situación: fue una gran lucha decidir si debía abandonar este proyecto a nueve países de su finalización. Tuve que preguntarme: ¿cuánto tiempo de mi vida voy a dedicar a esto? Pero mientras esperaba a que el mundo se abriera, hice mi vida en Hong Kong y forjé muchas relaciones especiales", señala Pedersen.


Ese lugar lo pudo abandonar recién el 5 de enero de 2022 y se dirigió a Palau. Pero las restricciones continuaban y debió permanecer 14 días en cuarentena, escenario que se repitió en su regreso a Hong Kong. Cuando finalmente se pudo despedir de ese lugar encaró para poder completar los últimos 9 destinos que le faltaban para completar su odisea. Así se sucedieron Australia, Nueva Zelandia, Samoa y Tonga. Y, los problemas continuaron. En muchos lugares hasta le tuvo que suplicar a los gobiernos para que lo dejen ingresar. "Para Tonga, estuvimos en contacto con el Ministerio de Sanidad, la Marina y el Ejército. Nadie quería decir que sí e ir en contra del primer ministro porque el país estaba en Estado de Emergencia debido al COVID. Finalmente, una noche, recibí un correo electrónico del propio primer ministro que decía simplemente: 'Está bien, déjenlo entrar'", recuerda Pedersen. Increíble pero real.


Una vez que abandonó Tonga, "Thor" viajó a Vanuatu y allí vivió un momento muy especial: Se pudo casar en persona con Le, su pareja que había logrado viajar desde Dinamarca donde ya había obtenido su residencia. Como el resto de los familiares y amigos estaban literalmente en la otra punta del Mundo, invitaron a la boda a todos los huéspedes y empleados del hotel donde paraban


Pedersen uso buques cargueros para varios tramos de su viaje. En Hong Kong quedó varado. Se casó con Le.

Luego de eso, Pedersen encaró para el último país del Océano Pacífico que le faltaba visitar, Tuvalu, el Estado con menos habitantes en el Mundo (11,600) y que está conformado por nueve islas. Y allí, otra vez. debió permanecer más de los esperado: se quedó por dos meses por las averías y falta de respuestos para las embarcaciones. Después de esa prolongada estadía pudo subirse a un remolcador hacia Fiyi, desde donde se subió a un barco de carga que -24 días después- lo deposito en Singapur. Días después cruzó la frontera terrestre a Malasia y tomó un barco a Sri Lanka, antes de zarpar finalmente hacia el último país que le restaba: las paradisíacas Islas Maldivas.


Su llegada a Maldivas no pasó desapercibida. Cuando Pedersen desembarcó en el puerto de Malé, un grupo de personas con banderas danesas le brindó una fervorosa bienvenida. Entre los presentes -además de la empresa patrocinadora Ross Energy-, estaba, nada más y nada menos, que otro gran aventurero: el viajero noruego Gunnar Garfors, quien detenta el récord de ser la primera persona en visitar dos veces todos los países del Mundo.


Después de eso encaró la etapa final, la más esperada: la del regreso a casa. Fueron 33 días en barco hasta llegar al destino final, tras atravesar el Océano Índico hasta el Mar Rojo, el Canal de Suez, el Mediterráneo, el Canal de la Mancha, Alemania y arribar a Dinamarca. "Emprendí este viaje con un lema: 'Un extraño es un amigo que no has conocido', y me han demostrado una y otra vez que es cierto. Si te comprometes con la gente, suelen estar de acuerdo. Me he alojado en casa de muchos, muchos desconocidos durante mis viajes, y he atravesado todos los países del mundo, los que tienen conflictos armados, los que tienen brotes de virus, ileso. O soy el hombre más afortunado del planeta, o el mundo está en un lugar mucho mejor de lo que a la mayoría de la gente le hacen creer las aterradoras y dramáticas noticias de las redes sociales y los canales de noticias", analiza.


Ahora, con toda esa impresionante experiencia a cuesta, vendrá el libro, la película y las charlas motivacionales (que ya daba durante su travesía). Y, por supuesto, el disfrutar de la familia y los afectos. Después de 3.576 días, 203 países y 358.883 kilómetros recorridos. Después del increíble viaje de "Thor".



Así recibieron a "Thor" en su Dinamarca, después de 10 años de un viaje por todos los países del Mundo.


Comentários


bottom of page