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La historia se repite: el mismo duelo, cuatro años después

El "supermartes" allanó el camino para que Donald Trump y Joe Biden vuelvan a enfrentarse en las elecciones de EE.UU. en noviembre. Sólo que esta vez lo harán en roles invertidos.


Por Gabriel Michi


Tras el "supermartes" Trump ya conquistó el 79% de los delegados que necesita y Biden el 76%.

Casi el mismo escenario, cuatro años después. Aunque con roles invertidos. Los mismos protagonistas, pero en papeles opuestos. Eso es lo que parece que ocurrirá en la principal potencia del Mundo. Ahora con un presidente demócrata buscando su reelección (Joe Biden) y un ex presidente republicano (Donald Trump) intentando volver a la Casa Blanca. En 2020 Trump intentó fallidamente su reelección y Biden -que había sido vicepresidente de Barak Obama- se la arrebató. Hoy los protagonistas son los mismos, pero en roles invertidos: el oficialista es Biden y el opositor es Trump. Tras los resultados del "supermartes" -donde hubo 15 elecciones internas entre los demócratas y 16 entre los republicanos- se confirmó el escenario que se esperaba: el martes 5 de noviembre de 2024 casi seguro se definirá quién será el próximo presidente de EE.UU. para el período 2025-2029.


Con los triunfos de ambos líderes en casi todas las primarias de sus partidos que se libraron este martes, Trump ya acumuló 961 delegados para la nominación en la Convención Nacional (de los 1215 que necesita), mientras su competidora Nikki Haley se sumó un total de 86 y decidió abandonar la carrera; en tanto, Biden lleva cosechados 1.501 representantes (de los 1.968 que necesita) y un sorpresivo rival que apareció en el territorio de Samoa Americana, Jason Palmer obtuvo 3 y hay otos 6 votos "no comprometidos". Es decir, el camino ya está allanado para que Trump y Biden compitan en noviembre por la Presidencia de los Estados Unidos de Norteamérica, aunque la consumación de número mágico llegará en pocos días en alguna de las otras elecciones internas que se darán durante el mes de marzo.


Si bien existe un tercer candidato independiente que también quiere llegar al Salón Oval, en un país con semejante tradición bipartidsta sus chances son nulas. Pese a detentar un apellido ilustre: Robert Francis Kennedy Jr es el tercero en discordia y, si bien es demócrata, en 2023 decidió postularse como Independiente. Este político y abogado es hijo de Robert F. Kennedy y sobrino del ex presidente John F. Kennedy. Llega a la candidatura con una sola ventaja con respecto a los rivales: es mucho más joven. Con 60 años, se diferencia de Biden (82 años) y Trump (77 años) en un tema que aparece también en el centro de la discusión pública. Sin embargo, las chances de Robet F Kennedy Jr son inexistentes.








Joe Biden ya cosechó el 76% de los representantes que necesita (1.968 sobre un total de 3.934) para su nominación por el Partido Demócrata. Ganó todas las primarias que se dieron hasta el momento, salvo la que se dio el "supermartes" en la isla del pacífico de Samoa Americana -una colonia estadounidense- donde un desconocido empresario llamado Jason Palmer obtuvo el 56 % de los votos (51 papeletas), frente al 44 % del presidente 40 papeletas). Hay otros dos candidatos demócratas que no cosecharon hasta el momento ningún representante: el legislador de Minnesotta, Dean Philips y la escritora de Houston (Texas), Marianne Willamson. También se dio un voto castigo a Biden entre otras razones por su apoyo a Israel y su tibia condena a la ofensiva del país sobre la Franja de Gaza, que llegó a rozar este "supermartes" el 20 % en estados como Minnesota. Aun así, Biden ganó en todos los distritos en disputa el "supermartes": California y Texas, los más grandes del país. Los otros son Alabama, Arkansas, California, Colorado, Maine, Massachusetts, Minnesota, Carolina del Norte, Oklahoma, Tennessee, Texas, Utah, Vermont y Virginia.


Por su parte, Donald Trump -que venía de tener una buena noticia judicial cuando el lunes la Corte Suprema lo había habilitado como candidato, tras dejar sin efecto un fallo del Tribunal Superior de Colorado- ya tiene el 79% de los delegados que necesita (1.215 sobre un total de 2.429). Hasta el día de ayer el magnate sólo habría perdido -el último fin de semana- la primaria republicana en el Distrito de Columbia (donde está Washington DC) frente a Nikky Haley, quien ayer logró un triunfo en el Estado de Vermont, pero que quedó totalmente desdibujado frente a la contundencia de Trump que se quedó con California y Texas, los más grandes del país, además de Alabama, Arkansas, Colorado, Maine, Massachusetts, Minnesota, Carolina del Norte, Oklahoma, Tennessee, Utah y Virginia. Luego de esos resultados, Haley anunció que se retiraba de la carrera republicana como ya lo habían hecho antes Ron DeSantis, Chris Christie y Vivek Ramaswamy.


Así, si bien en los números todavía no están cerrados, es casi seguro que Biden y Trump repetirán la disputa de hace casi cuatro años, cuando el demócrata ganó la Presidencia en unas elecciones que el republicano denunció como irregulares y que generó que un numeroso grupo de fans violentos tomen el Capitolio el 6 de enero de 2021, en un hecho sin precedentes en la historia de EE.UU. Para llegar a ese escenario en noviembre, antes ambos candidatos deben ser consumados dentro de las convenciones de sus partidos que los republicanos realizarán en julio en Milwaukee, Wisconsin, y los demócratas en agosto en Chicago, Illinois. Allí también validarán el nombre de quien hayan elegido como su vice. Pese a que faltan esos dios pasos formales -alcanzar el número de delegados y la consagración en las correspondientes Convenciones- los contundentes resultados del "supermartes" allanaron el camino para que se repita el escenario. Con los mismos protagonistas, pero en lugares inversos. En una elección con cierto sabor a revancha para Trump, que hoy aparece como favorito en la mayoría de las encuestas. Aún así, para la población general, ninguno de los candidatos despierta pasiones. Aunque sí para los propios. De un lado u otro de la contienda. Una contienda donde la historia se repite, cuatro años después.


Donald Trump quedó habilitado para competir con Biden tras un fallo de la Corte Suprema de EE.UU.




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