• MundoNews

Los 100 días que cambiaron a la Argentina

Desde el 20 de marzo, cuando comenzó a regir la cuarentena en el país, la vida de todos se revolucionó. Luego se fueron permitiendo más actividades, aunque con restricciones. Ahora el gobierno endurece las medidas en el AMBA y las lleva a una fase que sería similar a la primera. Hay diferencias con las provincias. Dónde está parado el país frente al COVID 19.


Por Gabriel Michi




100 días. Una eternidad. La cuarentena más larga de la Historia argentina llegó y se instaló para no retirarse. El Coronavirus provocó una verdadera hecatombe en todo el Mundo. Y nuestro país no fue ajeno a eso. En estos 100 días, desde el 20 de marzo cuando comenzó el "Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio", la Argentina pasó de tener 128 casos de contagios confirmados a más de 57.000, con alrededor de 20.000 recuperados y con 37.000 infectados activos. Y, lo más grave, de tres muertos que había en aquel entonces, ya suman, 100 días después, los 1.207. Cada una de esos fallecidos es una historia de dolor, de familias sufriendo, de pérdidas irreparables, de sueños inconclusos, de proyectos frustrados. Ese es el saldo más terrible de esta situación. Lo irremediable de la muerte. Lo único tristemente definitivo.




En el medio, desde aquel 20 de marzo, hubo distintas renovaciones del aislamiento y, cada una de ellas, con ciertas flexibilizaciones en los permisos de las actividades que podrían funcionar. De sólo estar permitida la circulación de los trabajadores de servicios esenciales (personal de seguridad, de salud y de la industria alimenticia, entre pocos más) y el funcionamiento de los comercios básicos (farmacias, supermercados y laboratorios), a ir liberando de a poco distintos rubros y permisos. Además se fue otorgando mayores licencias en las provincias y distritos donde el COVID 19 parece bajo control. Más del 90% del país, para el mes de junio, ya estaba en una situación de "nueva normalidad".


Pero la zona del AMBA, Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Conurbano bonaerense, que concentra casi 15 millones de personas (3 millones en Capital y 12 millones en los partidos que lo rodean, el 30% de la población del país) hoy aparece en otra realidad: acumula el 92% de los nuevos casos de Coronavirus que aparecen en la Argentina y el 82% de los fallecidos totales.


Una situación también complicada es la de la provincia de Chaco, en particular su capital Resistencia, donde también hay un foco muy activo. La provincia, desde marzo, ya suma más de 1.800 casos y 76 muertos, una cifra muy alta para una población estimada de 1,2 millones de habitantes, muy por debajo de otras que tienen menos casos. Si bien existen otros lugares donde los casos se han multiplicado en las últimas semanas desde que el virus hizo pie en la Argentina, el 3 de marzo, no llegan a los niveles de esos distritos.


Por eso, desde las autoridades se han planteado estrategias distintas frente a este escenario. Por un lado, en el AMBA (y Resistencia) los Gobiernos han decidido volver a una fase mucho más estricta en la cuarentena, similar al tramo más duro del inicio, pero con algunas otras actividades habilitadas: seguirán funcionando los bancos (con turnos previos) y los negocios gastronómicos (sólo con la modalidad delivery y take away), y en el caso de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se seguirán permitiendo las salidas recreativas de una hora por cada día de fin de semana para los niños. El resto vuelve a la fase 1. En realidad sería como una fase 1,5. Y se va a apuntar particularmente a limitar la circulación a partir de mayores restricciones en el transporte, autorizando solamente a 24 actividades consideradas esenciales. En la mayor parte del resto del país el panorama es bien diferente