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A 25 años de la foto que marcó la historia del periodismo

Se cumple un cuarto de siglo de las imágenes que el reportero gráfico José Luis Cabezas le tomó en Pinamar al todopoderoso empresario Alfredo Yabrán. Un año después de esos retratos que le pusieron rostro al mayor fantasma de la Argentina, el periodista fue asesinado.


Por Gabriel Michi *

Compañero de José Luis Cabezas


José Luis Cabezas logró retratar a Yabrán con su mujer, María Cristina Pérez, caminando por las playas de Pinamar.


16 de febrero de 1996. Pinamar. José Luis Cabezas posaba el teleobjetivo de su cámara sobre mi hombro. Y disparaba los primeros cuadros de una serie de fotografías que cambiarían la historia del periodismo, de la Argentina y también la nuestra. La mía, pero sobre todo la de José Luis. Lo que era un éxito profesional sin precedentes se transformaría en una siniestra condena a muerte. Cabezas había logrado retratar al poder más oculto y oscuro del país: el megaempresario Alfredo Yabrán. El hombre más buscado por la prensa argentina desde que el entonces ministro de Economía Domingo Cavallo, había anunciado ante el Congreso nacional (a mediados de 1995) que había una "mafia enquistada en el poder" y que esa mafia llevaba el apellido Yabrán. Pero "el hombre invisible" se jactaba de que ni los servicios de inteligencia tenían una foto suya y señalaba que sacarle una foto era como pegarle "un tiro en la cabeza".



La saga de fotos de Yabrán tomadas por Cabezas.

En la Revista Noticias lo veníamos investigando desde muchos años antes. Y sólo teníamos alguna foto vieja, una medio oscura de un año antes y un retrato dibujado de su rostro. Pero los datos que había conseguido sobre sus movimientos en ese verano del '96 (las carpas del balneario Marbella donde había reservado a nombre de terceros, el devenir en su casa Narbay, los horarios y costumbres al momento de ir a la playa, su viaje a EEUU en ese enero para someterse a una operación de vesícula) y el oportuno aviso de una fuente, fueron clave para lograr el objetivo. Esa fuente me dijo, el 14 de febrero de 1996, "mañana llega el Tío" y que iba a estar en el balneario La Pérgola de Valeria del Mar cuando el reloj marcara las 18 horas del 15 de febrero. Todos eso sería el anticipo de que quizás nuestra oportunidad se acercaba. Pero ese día, a esa hora, nosotros estaríamos en Mar de Las Pampas entrevistando al actor Miguel Ángel Solá. Quisimos abortar esa nota pero no pudimos. Cuando llegamos a Valeria del Mar, Yabrán ya se había ido. Entonces. decidimos hacer guardia al día siguiente desde muy temprano en las cercanías de la casa del empresario.




Así llegó el 16 de febrero. Y la primera guardia no fue muy exitosa. Arribamos a las 7 de la mañana y al rato Yabrán volvió a su casa con un maletín en su mano. Seguramente había salido más temprano a revisar alguno de sus múltiples negocios que habíamos descubierto que llevaba en Pinamar y que generaban sospechas y temores entre los vecinos. José Luis logró una toma fotográfica pero de espaldas, a mucha distancia. Claramente no servía. Finalmente a la tarde lo lograríamos. Primero yo le hacía de trípode desde el estacionamiento del balneario Marbella, mientras José Luis retrataba a Yabrán sentado en una reposera. Después, en el balneario de al lado, Salvador Gaviota, llegarían las otras: las del empresario caminando por la playa con su mujer, mientras simulábamos una foto turística posando ficticiamente. Al otro día, repetimos la escena, pero fue la esposa de José Luis la que posó. Y así se completo la saga, entre el 16 y el 17 de febrero de 1996, se llegó a las fotos que le pusieron rostro al personaje más poderoso y enigmático de aquellos años '90. Ese que fue protegido y privilegiado por el gobierno del fallecido presidente Carlos Menem.