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Naturaleza en jaque: por cada dólar que se usa para protegerla se gastan 30 en destruirla

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MundoNews
hace 2 horas
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Un informe de la ONU señala que la biodiversidad enfrenta una situación crítica y denuncia que los países no cumplen con los compromisos asumidos para proteger el medio ambiente.


Por Gabriel Michi




La Humanidad hipoteca su futuro en cada segundo. A cada instante. Y lo hace de una manera tan irresponsable que parece suicida. Y todo eso demuestra la falta de compromiso real de los países, pese a las promesas constantes al respecto. Un informe de la ONU advierte que los compromisos de los países sobre biodiversidad siguen siendo tan insuficientes que asustan: por cada dólar destinado a proteger la naturaleza, se gastan otros 30 en actividades que la destruyen. Así la pérdida de biodiversidad es una amenaza cada ves más presente. Y, con eso, el futuro de la Humanidad se vuelve totalmente incierto. Es decir, la Humanidad se hipoteca a sí misma.


Aunque el acuerdo mundial para preservar la naturaleza frente al avasallante cambio climático y la mano del Hombre contempla movilizar 200.000 millones de dólares anuales para la biodiversidad, procedentes de fuentes públicas y privadas, las prioridades financieras siguen apuntando en la dirección contraria. Si embargo, según Inger Andersen, directora ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), "por cada dólar invertido en proteger la naturaleza, todavía se gastan 30 dólares en destruirla", Por eso pidió reorientar los subsidios y los incentivos que financian actividades perjudiciales para los ecosistemas hacia prácticas que contribuyan a su conservación y restauración. La responsable del PNUMA recordó además que la pérdida de biodiversidad está estrechamente relacionada con el cambio climático. "Superar el umbral de 1,5 °C de calentamiento global aumenta el riesgo de degradación de los bosques, alteraciones de los ciclos naturales y daños irreversibles a los ecosistemas", explicó Andersen. Estas consecuencias van mucho más allá de la desaparición de especies: amenazan la producción de alimentos, el suministro de agua, la salud y los medios de subsistencia de millones de personas.


La paradoja -y la hipocresía- es tal que casi el 90% de los países ha establecido metas nacionales para proteger la naturaleza, pero menos de la mitad avanza al ritmo necesario para cumplirlas antes de 2030. Así lo demuestra la investigación realizada por la ONU -cuyas conclusiones fueron presentadas en Ereván, Armenia- donde se analizan por primera vez los avances y retrocesos en el Mundo desde la adopción del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal en 2022, que establece 23 metas para detener y revertir la destrucción de los ecosistemas.


Entre ellas figura el compromiso de proteger al menos el 30% de las tierras y los mares del planeta para 2030. Sin embargo, con lo que viene ocurriendo y cómo está la situación actual. aquellos objetivos nacionales parecen muy distantes y hoy sólo permitirían alcanzar una protección del 26% de los ecosistemas terrestres y del 12% de los marinos. Según el  Secretario General de la ONU, António Guterres, "existe una brecha entre la ambición y la acción".


Si bien más de la mitad de los países elaboró planes para aplicar sus compromisos y más del 70% ha comunicado resultados, ninguna de las 23 metas mundiales presenta un balance completamente positivo. Según el informe, los mayores retrasos se concentran en las medidas destinadas a transformar las actividades económicas que impulsan la pérdida de biodiversidad, eliminar los subsidios perjudiciales para el medio ambiente y movilizar recursos para su protección. El documento también identifica obstáculos relacionados con la falta de financiación, la cooperación científica, el acceso a tecnologías y la coordinación entre gobiernos, dificultades que afectan especialmente a los países en desarrollo, alejándolos de los compromisos asumidos. Astrid Schomaker, secretaria ejecutiva del Convenio sobre la Diversidad Biológica, señaló que es necesario acelerar y profundizar las medidas adoptadas en todos los sectores de la sociedad para alcanzar las metas de 2030.


En ese escenario se desarrolla la COP17 sobre biodiversidad, con representantes de los gobiernos que desde el 19 al 30 de octubre se reúnen en Ereván, Armenia. En la conferencia se examinan los progresos realizados desde 2022 y se pretende alcanzar acuerdos a futuro para cumplor las metas mundiales, especialmente en materia de financiación, seguimiento y cooperación internacional. Por eso Antonio Guterres instó a los gobiernos a cumplir sus compromisos financieros e incorporar la protección de la biodiversidad en sus presupuestos, regulaciones y decisiones económicas: "La naturaleza no prosperará solo con buenas intenciones", advirtió. Sin embargo, eso es lo que viene ocurriendo. En un Mundo en el que por cada dólar que se invierte para proteger el medioambiente se gastan otros 30 en destruirlo. En una carrera suicida donde la Humanidad hipoteca su futuro en cada segundo. A cada instante.




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