top of page

Nueva York: La guerra del alcalde con el dueño de la propiedad más cara de EE.UU.

  • Foto del escritor: MundoNews
    MundoNews
  • hace 6 horas
  • 5 Min. de lectura

Zohran Mamdani quiere que los más ricos paguen más impuestos y los multimillonarios se le plantan. Un penhouse de 238 millones de dólares se convirtió en el emblema de la puja.


Por Gabriel Michi



La "Gran Manzana" se convirtió en el territorio de una disputa que, si bien se esperaba, no deja de sorprender. En ese escenario, el alcalde de Nueva York, el demócrata de izquierda Zohran Mamdani, decidió materializar su guerra -que fue clave dentro de las promesas de su campaña- de hacer que los ricos paguen más impuestos, para aminorar la crisis de viviendas que vive la ciudad. Y, en particular, le apunta a las propiedades más suntuosas y ociosas. En esa batalla, Mamdani grabó un video donde se lo ve en la puerta un rascacielos de lujo en Manhattan, como símbolo para escenificar el "Día de los Impuestos", el mismo que busca instalar como coreografía para su cruzada. “Estamos gravando a los ricos”, señaló el alcalde frente al suntuoso edificio -ubicado en la elegante Central Park South- cuya construcción costó US$ 1.500 millones. La imagen parecía un símbolo apropiado para que Mamdani anuncie que la ciudad de Nueva York pondría en marcha el impuesto llamado "pied-à-terre", que grava a segundas viviendas de los más ricos de la metrópolis. Y allí le apuntó a una propiedad en particular, símbolo de la opulencia, el penhouse de US$ 238 millones del financista multimillonario Ken Griffin, apartamento de lujo que protagonizó la operación más cara de la historia de Estados Unidos. Señalándola, el alcalde la describió como una muestra del “sistema fundamentalmente injusto” que permite a los más ricos de la ciudad atesorar su riqueza en viviendas que permanecen vacías la mayor parte del tiempo, mientras que la crisis habitacional arrasa a gran parte de la población neoyorquina.

El planteo de Mamdani fue tomado como una declaración de guerra no sólo por sus opositores sino, en particular, por el propio Griffin. El magnate señaló que el video era “inquietante y raro”. Y sentenció que, de esta manera, Nueva York no da la bienvenida al éxito” bajo el mandato de Mamdani. Y, como respuesta concreta a semejante desafío, anunció que su firma de inversiones, Citadel, iba a expandirse en Miami en lugar de Nueva York.


El caso del ampuloso penhouse de 2.136 metros cuadrados de Griffin, es escandaloso porque está valorado para el fisco en solo US$ 9,4 millones. Por lo que tributa mucho menos de lo que debería. Y eso es algo más habitual de lo que se supone. Por eso se convirtió en uno de los principales caballitos de batalla que el flamante alcalde prometió atacar cuando estaba en campaña. Lo cierto es que el injusto sistema impositivo del paradigma del capitalismo conlleva una infravaloración de los condominios de alta gama y, por el contrario -como si fuera una verdadera paradoja- grava excesivamente a los inquilinos. Eso queda reflejado en que los inmuebles más caro de la ciudad tienen impuestos que representan su verdadero valor de mercado. Eso genera que muchas de las personas más ricas del mundo se vean seducidos por la "Gran Manzana" para realizar inversiones inmobiliarias que terminan condicionando, marginando y excluyendo al resto de los pobladores.


El llamativo e inequitativo sistema tributario de la ciudad de Nueva York pauta que las propiedades de lujo -como la de Griffin- se tasen en función del ingreso hipotético que generarían si fueran propiedades de alquiler, en vez de basarse en su valor real de venta. Eso generó una problemática injusta en la que grandes edificios de departamentos también enfrentan tasas impositivas efectivas más altas que las viviendas unifamiliares. Y, lo paradójico es que los vecinos de barrios predominantemente negros pagan tasas de impuesto a la propiedad más altas que los vecindarios más ricos y de mayoría blanca.


Encima esos esquemas inequitativos y victimizantes han hecho que muchas personas queden excluidas de la posibilidad de acceder a una vivienda en Nueva York y que la ciudad vea afectada una de sus principales fuentes de ingresos como son los impuestos a la propiedad. A pesar de las permanente críticas y de los esfuerzos de distintos alcaldes de tendencia progresista se hizo casi imposible cambiar esa realidad. Pero ahora Zohran Mamdani, parece dispuesto a hacerlo. Y, por eso, se enfrenta al rechazo de los más ricos y poderosos. Este impuesto "pied-à-terre", señala el alcalde, ayudará a recaudar fondos para la ciudad y fomentará la residencia principal en la ciudad de Nueva York. Ese impuesto podría generar aproximadamente US$ 500 millones al año a partir de unas 11.200 segundas viviendas con valores de mercado superiores a US$ 5 millones.


No es la primera vez que en Nueva York se plantean propuestas fiscales sobre viviendas "pied-à-terre". En la última década ha habido varias de legisladores locales pero todas chocaron con la durísima oposición y poder de lobby de los intereses inmobiliarios y de grandes magnates y personas ricas, muchas de ellas que decidieron irse de ese Estado al que consideraron "hostil". Sin embargo hay quienes minimizan esa cuestión. Por ejemplo, Vanessa Williamson, investigadora principal en Brookings y autora de “The Price of Democracy” sobre la historia de los impuestos en Estados Unidos, señaló: “A veces hay un componente teatral en esto, donde se trata a los ricos como motores de prosperidad económica. La presunción con irse es que se llevarán consigo el crecimiento económico”, algo que en realidad es una fantasía intencionada. ya que lo que pasa es todo lo contrario. “El patrón de emigración de Nueva York es principalmente el resultado de una crisis de asequibilidad en el Estado, particularmente para las familias”, dijo la organización.


Nueva York perdió residentes con mucha fortuna pero son pocos los que se mudaron únicamente por los impuestos. Cristobal Young -sociólogo de la Universidad de Cornell que investiga si los altos ingresos realmente se mudan cuando suben sus impuestos- llegó a la conclusión que los millonarios tienen bajas tasas de migración. Y que, si bien la huida fiscal no es un mito, sólo alrededor del 15% de los millonarios que se mudan terminan pagando menos impuestos en su nuevo destino.


Es cierto que la proporción de millonarios de Nueva York dentro del total nacional cayó un 31% entre 2010 y 2022,, mientras que Florida, California y Texas ganaron millonarios a un ritmo más rápido que Nueva York. Pero lo cierto es que las personas más jóvenes y de menores ingresos, que buscan progreso económico es más probable que se muden.


Mamdani aclaró que el nuevo impuesto va dirigido a los "más ricos de los ricos" que poseen propiedades de lujo valoradas en más de 5 millones de dólares, pero que no las utilizan como residencia principal. Con esos 500 millones de dólares anuales pretende financiar servicios públicos y reducir el déficit fiscal de la ciudad, además de financiar guarderías, limpieza y seguridad, evitando aumentos de impuestos a residentes promedio.


Según los expertos, este impuesto "pied-à-terre " es un primer paso en el proyecto de Mamdani de gravar a los ricos, pero falta mucho más para poder cumplir con lo prometido en campaña que sería un cambio de raíz en materia de vivienda en Nueva York. También en su misión está previsto aumentar los impuestos sobre la renta a los residentes más adinerados y a las grandes empresas. Y eso será, sin duda, una nueva guerra que pondrá al alcalde de la "Gran Manzana" en guardia frente a los ataques de los más ricos y poderosos.


Un penhouse de Nueva york de 238 millones de dólares tiene una valuación fiscal de apenas de 9 millones y paga pocos impuestos. El alcalde lo tomó como ejemplo de su lucha contra los privilegios de los más ricos.
Un penhouse de Nueva york de 238 millones de dólares tiene una valuación fiscal de apenas de 9 millones y paga pocos impuestos. El alcalde lo tomó como ejemplo de su lucha contra los privilegios de los más ricos.

Comentarios


bottom of page