Cómo hicieron para que el algoritmo transforme a Messi de héroe a villano en sólo 4 años
- MundoNews

- hace 5 horas
- 8 min de lectura
Mientras que la consagración en el Mundial de Qatar 2022 despertó una ola de apoyos en todo el planeta al ídolo argentino, ahora hicieron explotar las críticas. Pero nada es casual.
Por Gabriel Michi

Tocó el cielo con las manos. Y, cuatro años después, casi lo vuelve a lograr. Ese cielo que fue aplaudido por el Mundo entero como un reconocimiento a la carrera del mejor futbolista del planeta llegó en Qatar 2022. Pero ahora, ese "héroe" llamado Lionel Messi que conquistó a todos en aquella Copa que coronó el tercer Mundial para Argentina, hoy se convirtió en una suerte de "villano" en las redes sociales y en los medios de comunicación de la Tierra. En medio de una feroz campaña anti-Argentina donde acusaron al país de cualquier tipo de conspiraciones, de racismos y de cuanto delito puedan imaginar. Pero el repentino encono contra el deportista que regaló las mejores páginas del talento en el fútbol con maravillas incomprensibles (aun a sus 39 años) no es algo espontáneo. Es producto de algo que se pergeñó desde el algoritmo de la virtualidad y que después de reprodujo en la vida real, a partir de falsedades, recortes mal intencionados y la retroalimentación del odio y los prejuicios.
Es muy interesante el trabajo que hizo el medio The Rosieum que, bajo el título "Por qué de repente todo el Mundo odia a Messi: un análisis propagandístico" , desmenuza este fenómeno nada inocente donde explica que en aquel diciembre de 2022 todo el planeta celebró que el crack argentino levantara la Copa del Mundo, pero que ahora lo llaman "tramposo" y "villano". Eso ocurre particularmente entre personas que nunca se interesan por el fútbol y que sólo se les despierta la curiosidad hacia ese deporte cada cuatro años, en cada Mundial, y que se montan a teorías conspirativas de cualquier índole sin conocer los datos reales. Quizás lo más llamativo de este fenómeno en el que el hombre idolatrado se convirtió en alguien tan atacado es que nada cambió en el juego en sí: las reglas no se modificaron, el arbitraje siguió los mismo patrones y Messi continuó jugando con la misma calidad que lo mantuvo en la cima del deporte internacional durante más de dos décadas. En definitiva, esa mutación de "héroe" a "villano" no se dio en el mundo real del fútbol sino en los algoritmos de la virtualidad. Y eso contagió otros universos, como el de los medios de comunicación y el diálogo público. Cuando Messi siguió siendo el mismo. Y maravillando con su talento inoxidable pese al paso del tiempo.

Según el reporte, plataformas como TikTok e Instagram detectaron que los clips con narrativas de indignación y contenido negativo (que caracterizaban a Messi como una suerte de "villano") generaban mucho más tiempo de reproducción e interacción que aquellas positivas que lo celebraban como lo que es, una leyenda inigualable en la Historia del fútbol. Para realizar semejante construcción, no se recurría sólo a mentiras completas, sino que -para que sea verosímil- tomaban hechos reales fuera de contexto, lo que se forzaba para armar la falsedad. Por ejemplo. se utilizaba una falta del crack pero sin mostrar la secuencia previa o una decisión arbitral que lo beneficiaba sin mostrar de donde provenía esa determinación. Luego, la vorágine de la indignación ya había encendido sus motores y entraba en una dinámica imparable, que se multiplicaba y viralizaba fuera de control, pese a partir de una falsedad y de que chocaba con la realidad de un deportista cuya vida y conquistas deportivas estaba documentada ante los ojos del Mundo.
La ciencia pudo diagnosticar una realidad preocupante: después de analizar millones de mensajes por años en la red social X (ex Twitter), un estudio del prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) demostró que las noticias falsas e indignantes se propagan 6 veces más rápido y tienen un 70% más de probabilidad de ser compartidas que la verdad. Y es que el conflicto, lo negativo, la polémica, vende más que la precisión o la verdad.

Pero lo cierto es que no es sólo una cuestión matemática por el algoritmo. Ni tampoco algo casual. Según los expertos, detrás de estos maremotos de desacreditaciones y ataques no solo hay fanáticos rivales, sino también campañas que, en algunos casos, son pagadas y organizadas con busca de algún objetivo. Allí aparecen las granjas de bots y las cuentas falsas que se han multiplicado geométricamente en los últimos años y donde hay empresas que lo han incorporado incluso en sus costos operativos.
Según el artículo de The Rosieum, esas manipulaciones se anclan en el denominado "Efecto de la Verdad Ilusoria", teoría psicológica que demuestra que la repetición constante de una afirmación falsa hace que la mente humana termine tomándola como cierta, incluso si contradice lo que ya sabía o pensaba. No importa si contradice la realidad fáctica y demostrada. Como es el caso de Messi y la Selección argentina, con sus conquistas deportivas, hay una narrativa mentirosa que choca con la verdad (demostrable) de uno de los deportes más documentados de la historia.
En definitiva, esa multiplicación de "fake news", teorías conspirativas y campañas de desprestigio pretenden generar una corriente de rechazo a un jugador que rompió todos los moldes, ganó todos los títulos, batió todos los récords y sigue manteniéndose vigente, a sus 39 años. Pero es realmente preocupante que los algoritmos pueden moldear la opinión pública con distorsiones de lo más disparatas que chocan de frente con la realidad. Y que eso pueda convencer a las personas de que la mentira es la verdad. Y llevar, en apenas 4 años, del cielo al infierno a un ídolo popular. Ese Lionel Messi, el mejor futbolista del Mundo, que pretenden transformar de "héroe" a "villano".
Por qué de repente todo el Mundo odia a Messi: un análisis propagandístico
He seguido el fútbol toda mi vida (así que este es un tema delicado para mí) y me dedico a crear narrativas. Marketing, posicionamiento, generar emociones en la gente. Sé cuánto cuesta influir en la opinión pública, cómo se ve el trabajo desde dentro. Este artículo analiza cómo empiezan estas campañas, cómo se difunden, por qué influyen en nuestra mente y por qué la próxima será mucho más rápida.
PRIMERA ESTAPA : EL GIRO
Hace cuatro años, casi todo el mundo del fútbol quería que Messi ganara la Copa del Mundo. Cuando finalmente lo logró, se sintió como el final perfecto para una de las carreras más grandes que este deporte haya visto jamás.
Cuatro años después, las redes sociales lo han convertido, de alguna manera, en el villano.
Entre entonces y ahora, casi nada cambió en el terreno de juego. El arbitraje es prácticamente el mismo, la plantilla está formada casi por los mismos jugadores y Messi sigue siendo el mismo jugador que practica el mismo fútbol. Casi todas las variables se mantuvieron constantes, pero la opinión pública cambió radicalmente.
Lo único que realmente cambió fue la capa de distribución: los algoritmos detrás de Instagram y TikTok, y lo que sea que haya decidido que las ediciones de Messi como villano funcionan mejor en este ciclo que las ediciones de Messi como leyenda la vez anterior.
SEGUNDA ETAPA: CÓMO COMIENZA UNA CAMPAÑA
Estas cosas rara vez empiezan con una mentira descarada. Suelen empezar con algo real: una falta sin la previa; una decisión arbitral sin la repetición que la explique; un vídeo técnicamente correcto, pero al que le falta el contexto suficiente para contar una historia completamente diferente.
Entonces entra en acción el algoritmo. Miles de versiones compiten por captar la atención, las que generan mayor interacción sobreviven y todo lo demás desaparece. Al cabo de un tiempo, los vídeos que sobreviven dejan de parecer momentos aislados y se convierten en temas de conversación. Finalmente, se convierten en "conocimiento común".
Mis amigos, que no podían nombrar a un solo centrocampista, de repente empezaron a odiar a Messi casi al mismo tiempo.
Un estudio del MIT analizó alrededor de 126.000 afirmaciones compartidas por aproximadamente 3 millones de personas en Twitter durante un período de once años. En todas las categorías estudiadas, las noticias falsas se propagaron más lejos, más rápido, con mayor profundidad y de forma más amplia que las verdaderas. En promedio, la verdad tardó aproximadamente seis veces más en llegar a 1.500 personas, mientras que las falsedades tuvieron un 70 % más de probabilidades de ser retuiteadas.
No es difícil entender por qué. La indignación, el conflicto y la sorpresa captan la atención mucho mejor que la precisión.
ETAPA TRES: LA CAPA DE PAGO
Mucho de lo que parece contenido creado por fans de forma orgánica, en realidad no lo es.
Obviamente no voy a hacer acusaciones sobre quién financia la ola actual, pero algo similar ya le sucedió a este mismo jugador y hubo una redada policial al respecto.
Por otro lado, Meta ha estado publicando informes trimestrales sobre comportamiento inauténtico coordinado desde 2017, eliminando decenas de miles de cuentas, páginas y grupos falsos a la vez, y los investigadores recientemente mapearon una sola operación que manejaba casi 1500 cuentas falsas en Facebook y X. Por haber hecho esto profesionalmente, puedo decirte que las campañas narrativas coordinadas son un elemento normal y aburrido: calendarios de contenido, equipos de edición, redes de creadores, puntos de conversación sembrados. Así es como se lanzan los productos, cómo se inflan los tokens, cómo se construyen y se destruyen las reputaciones. El deporte nunca fue una excepción.
ETAPA CUATRO: POR QUÉ FUNCIONA EN TU CEREBRO
En 1922, Walter Lippmann argumentó en " Opinión Pública " que la gente no responde directamente a la realidad, sino a las "imágenes en su cabeza". Se refería a los periódicos; hoy en día, esas imágenes son fragmentos de quince segundos seleccionados por algoritmos.
Los psicólogos denominan a parte de este fenómeno el efecto de la verdad ilusoria , uno de los hallazgos más consistentemente replicados en psicología. Los estudios han demostrado que con solo ver una afirmación una vez, las personas son más propensas a considerarla verdadera posteriormente, incluso si es falsa. Este efecto puede durar días, resiste las etiquetas de verificación de datos y se manifiesta incluso cuando la afirmación contradice algo que la gente ya sabe.
Por eso estas campañas no se basan en un solo vídeo viral. Un solo clip rara vez cambia la opinión de alguien. Decenas de clips similares, repetidos durante días o semanas, se vuelven familiares poco a poco. Con el tiempo, dejan de parecer algo que te contaron y empiezan a parecer algo que siempre creíste. Eso es lo que las hace tan efectivas.
ETAPA CINCO: EL GRUPO DE CONTROL
El fútbol es una de las pocas cosas que están casi perfectamente documentadas. Hay veinte años de partidos, entrevistas y vídeos en internet. Casi cualquier afirmación se puede comprobar en menos de un minuto.
Y, sin embargo, la versión oficial seguía imponiéndose a las pruebas.
Eso es lo que lo hace tan interesante. Si la opinión pública puede influir tanto en torno al que posiblemente sea el futbolista más documentado de la historia, imagínense lo mucho más fácil que es en ámbitos donde la mayoría de la gente no puede verificar nada por sí misma: política, guerras, mercados, incluso la salud. En esos casos, normalmente dependes de la versión de los hechos de otra persona.
SEXTA ETAPA: LA ACELERACIÓN
Todo lo anterior solía ser costoso. Dirigir una narrativa a gran escala implicaba estudios, editores, compra de medios y relaciones de distribución. Por eso, este modelo pertenecía principalmente a gobiernos y grandes corporaciones.
Esa restricción está desapareciendo.
NewsGuard contabilizó 49 sitios web de noticias generados por IA en mayo de 2023. En diciembre, la cifra ascendía a 614. Actualmente, realizan un seguimiento de más de 3000 granjas de contenido generadas por IA, y cada mes aparecen cientos más.
Ahora imagina la misma estrategia en un mundo donde realizar ediciones convincentes prácticamente no cuesta nada.
Lo que antes tardaba años, ahora puede ocurrir en semanas, y pronto probablemente en días.
No me preocupa Messi en absoluto. Estará bien. Tiene todos los trofeos importantes y dos décadas de trayectoria a sus espaldas.
Lo que me preocupa es todo lo demás. Si internet puede cambiar la reputación del que probablemente sea el futbolista más documentado de la historia, imagínense lo que puede hacer en situaciones donde no hay veinte años de grabaciones disponibles para que la gente las revise: política, guerras, negocios o personas de las que nunca has oído hablar. En esos casos, la narrativa suele convertirse en la única versión que la mayoría de la gente llega a conocer.





Comentarios