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Ceuta: el enclave español que quedó sumergido en una terrible crisis migratoria

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    MundoNews
  • hace 7 horas
  • 4 min de lectura

Miles de personas cruzaron a nado la frontera desde Marruecos en cuestión de horas en busca de refugio y conseguir así el pasaje a Europa. Pero España negocia para devolverlos.


Por Gabriel Michi




En una de las postales más claras de la desesperación. Y de las desigualdades entre países, De padecimientos en sus propias tierras. Y de sueños de prosperidad en otra más lejana. Una vez más Ceuta, el enclave que España mantiene en África y donde viven 83.000 habitantes, enfrenta una verdadera crisis migratoria que se destapó en cuestión de horas. Y es que en poco tiempo una avalancha de inmigrantes cruzó a nado la frontera desde Marruecos para pisar suelo español y así ilusionarse con un asilo en Europa. Fueron al menos 2.000 migrantes (la mayoría jóvenes marroquíes) los que de golpe arriesgaron su vida para intentar esa peligrosa aventura en busca de un futuro mejor. Y al menos 15 perecieron en el mar. El gobierno de España comenzó una negociación contrarreloj con Marruecos para la devolución "en caliente" de quienes traspasaron ilegalmente la frontera.


El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, referente del Partido Popular, sostuvo: "Estamos en una situación de absoluta emergencia humanitaria y social que demanda de una actuación consecuente a través de un mando único que garantice que la respuesta sea enérgica, decidida e inmediata". Y es que, a pesar de la presencia de las fuerzas de Seguridad en playas de Fnideq (Castillejos), en el norte de Marruecos, decenas de jóvenes se adentraron en el mar con el objetivo de alcanzar a nado la ciudad española de Ceuta, distante a apenas 13 kilómetros de la península ibérica. Efectivos de Salvamento Marítimo español rescataron a 117 inmigrantes cuando pretendían entrar a nado. Pero no pudo evitar el fallecimiento de 15 que aparecieron flotando en el mar.


Para llegar a Ceuta, los migrantes a menudo nadan desde la localidad marroquí de Fnideq, recorriendo unos 5 kilómetros para llegar a territorio español. Otros intentan el cruce desde la cercana localidad de Belyounech, donde la distancia es menor. Las escenas de personas que cruzaban en masa la frontera recuerdan la crisis fronteriza de mayo de 2021, cuando más de 8.000 migrantes irrumpieron en Ceuta en apenas dos días.



La crisis migratoria de hoy mantiene en alerta a las autoridades españolas. Ceuta asegura que los recursos de acogida se encuentran al límite y reclama una respuesta inmediata para hacer frente a una situación que considera excepcional. Por eso Vivas solicitó al Gobierno la declaración de la emergencia nacional y la creación de un mando único que coordine la respuesta de todas las administraciones. Además, reclama un refuerzo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, más apoyo financiero e intensificar la colaboración con Marruecos para hacer frente a la presión migratoria.


Frente a eso, España anunció el despliegue del ejército para restablecer el orden en su frontera con Marruecos en Ceuta. Las Fuerzas Armadas enviadas por el gobierno socialista de Pedro Sánchez tiene como objetivo ayudar a la Guardia Civil a “mantener la seguridad en la ciudad de Ceuta”. Así lo anunció que el presidente quien -frente a la gravedad de la situación- decidió enviar al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.


Mientras tanto, la presión continúa sobre los centros de acogida, especialmente los destinados a menores y el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), en un contexto en el que también aumentan las peticiones de refuerzo de los servicios sanitarios y de emergencias. El Gobierno, la Ciudad Autónoma y los distintos grupos políticos mantienen posiciones enfrentadas sobre la respuesta que debe darse a una crisis que sigue marcando la actualidad en la frontera sur de España. La puja de la ultraderecha de VOX se hace muy presente y acusa a la Administración central de ser muy flexible con los inmigrantes.


Rachid Sbihi, jefe de la asociación que representa a los agentes de la Guardia Civil de España en Ceuta, que vigilan la frontera, dio un panorama desolador: “Actualmente, la situación es de caos absoluto. No se pueden dar cifras exactas, es imposible, hay miles de inmigrantes cruzando. La situación es de colapso total”.


Por su parte, Achraf Maimouni, miembro de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos en el norte de Marruecos, describió la situación como “excepcional”. Y aclaró: "la frontera del Tarajal se abrió en circunstancias inusuales esta mañana y la gente cruzó”. Las autoridades de Ceuta habían vinculado previamente el aumento a una decisión tomada por el Tribunal Supremo de España a principios de este mes, según la cual los migrantes que llegan por mar no pueden ser devueltos inmediatamente a través de la frontera sin el debido proceso, a diferencia de aquellos que cruzan al país por tierra, por ejemplo, trepando la valla fronteriza. Pero también hay quienes sospechan que las Fuerzas de Seguridad marroquíes dejaron pasar a los inmigrantes. Y que, dada la simultaneidad de los hechos, es probable que hayan participado redes de trata de personas. Esas redes que se aprovechan de la vulnerabilidad de las personas. En una situación donde el común denominador se resume en una palabra: desesperación.







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