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Crisis energética: desesperadas medidas de Europa por la guerra

Los gobiernos de la UE buscan la manera de enfrentar la falta de suministro del gas ruso y el encarecimiento de los recursos por el conflicto en Ucrania. Alumbrado público que se apaga, multas al derroche, duchas más cortas y piscinas más frías, límites al aire acondicionado y hasta dejar de usar corbatas, en la agenda de los países frente a la gravedad de la situación.


Por Gabriel Michi



Europa deja de brillar en las noches. Y sus espacios cerrados dejarán de ser tan placenteros como hasta ahora. Las desesperadas medidas que los países de la Unión Europea han dispuesto no son otra cosa que una postal inimaginable en el "Primer Mundo". La guerra desatada tras la invasión rusa sobre Ucrania produjo una situación inédita en muchas naciones que se ven obligadas a poner un freno de mano de emergencia en el consumo energético. Y en ese compendio entran desde el apagón de las luces que iluminan las marquesinas y monumentos, hasta la regulación y el control del uso de los aires acondicionados y la calefacción, pasando por cosas insólitas como la recomendación de que se deje de lucir corbatas (para no tener que utilizar tanta refrigeración) hasta el tener que volver a utilizar leña y carbón para calentar los hogares.


Este miércoles 10 de agosto algunas de esas medidas de ahorro energético comenzaron a hacerse efectivas en España. Allí el gobierno nacional de Pedro Sánchez se enfrenta a una dura resistencia de algunas administraciones locales en manos de la oposición, como la Comunidad Autónoma de Madrid de Isabel Díaz Ayuso, que se niegan a aceptar el decreto presidencial. Sin embargo, aquellos edificios y monumentos públicos que dependen de la Nación empezaron a apagarse, arrojando una inusual oscuridad en varios sitios muy reconocidos. Ese intento de regular y ahorrar el consumo eléctrico en España incluye:


- Regulación de temperatura: los edificios de uso público deberán mantener el aire acondicionado a 27 ºC grados en verano y la calefacción a 19 ºC en invierno.


- Apagar la iluminación en edificios estatales desde las 22:00 horas. Y también en terminales de transportes y aeropuertos. Sin embargo, el alumbrado público quedará encendido.


- En el ámbito privado grandes supermercados y shoppings deben también cumplir con esas restricciones tanto en materia de aires acondicionados como de iluminación. La medida también alcanzan espacios culturales como cines o centros de congresos.


- Para los hogares funciona sólo como una recomendación.


Pero España no es el único país de la Unión Europea que de ve obligado a tomar medidas desesperadas frente a la crisis energética en la que están sumergidos por la guerra entre Rusia y Ucrania. En ese sentido hay pedidos para que los europeos tomen duchas más cortas, desconecten los enchufes que no usen y hagan lo que puedan. Estos son algunos otros ejemplos:


- En Francia ya está en marcha el proceso de apagado de las luces en los grandes monumentos como la Torre Eiffel y hay una recomendación a la población para que empiece a colocar el aire acondicionado dentro de los parámetros sugeridos por la UE. Es decir: a 27° en verano y 19° en invierno. El gobierno tiene como objetivo una reducción del 10% en el uso de energía para 2024, con un impulso de "sobriedad energética". Y también los alcaldes ya empezaron a usar medidas coercitivas como onerosas multas para los comerciantes que dejen las puertas de sus comercios abiertas mientras tienen prendido el aire acondicionado. En localidades como Aureilhan -8.000 habitantes- ya se acostumbraron a que desde principios de julio la luminaria pública se apagan todas las noches.


- En Alemania la oscuridad ya llegó a edificios como el del Parlamento en Berlín. Y las oficinas de los legisladores bajarán 2 grados a 20 grados este invierno. El Ayuntamiento de Berlín, el Museo Judío, dos teatros de ópera y la emblemática Columna de la Victoria con vistas panorámicas se encuentran entre unos 200 sitios en la capital alemana que ya no estarán iluminados por la noche. Por otro lado, se cerrarán las piscinas municipales de Munich que necesiten de calefacción y solo habrá duchas frías en las piscinas públicas de Hannover, como parte de un plan de la ciudad del norte para reducir su uso de energía en un 15%.


- En Países Bajos el gobierno lanzó la campaña "Flip the Switch ", con la que le pide a sus ciudadanos ducharse durante no más de cinco minutos, usar sombrillas y ventiladores en lugar de aire acondicionado y secar la ropa al aire.


Monumentos, palacios y edificios públicos europeos se apagan para ahorrar energía.

Todo los gobiernos están intentando concientizar sobre lo que se avecina. La llegada del invierno puede transformarse en una verdadera pesadilla para los europeos frente al faltante de gas y las dificultades energéticas en general. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen señaló que “Europa debe estar lista para pasar un invierno muy duro. Suponiendo que haya una interrupción total del gas ruso, necesitamos ahorrar gas para llenar nuestros depósitos de gas más rápido. Y para ello, tenemos que reducir nuestro consumo. Sé que es un gran pedido para toda la Unión Europea, pero es necesario para protegernos”.


Mientras Europa busca conseguir energía en otros lugares, la dependencia de Rusia sigue estando presente. Si el gas ruso se corta por completo y permanecen así hasta 2023, el panorama para los europeos puede resultar catastrófico. “La suma de todas las contribuciones nos ayudará a pasar este invierno y estar preparados para el próximo”, dijo Robert Habeck, vicecanciller y ministro de economía de Alemania.


Pero no sólo los gobiernos están tratando de generar conciencia sobre la necesidad del ahorro energético. En París, el colectivo ecologista "On the Spot" todas las noches sale a las calles y, como si fuera un ejército de "hombres araña", los jóvenes que lo integran saltan y se trepan por las paredes para apagar las marquesinas de los negocios que quedaron encendidas.


Así, la desesperación ante el futuro negro que se avecina está llevando a los gobiernos europeos a tomar medidas y decisiones extremas. Lejos de ese imaginario y esa escenografía del "Primer Mundo". Incluso volviendo sobre sus pasos en materia de compromisos con el medio ambiente, tal como informó Mundonews en su nota "Las impensadas consecuencias de la guerra Rusia-Ucrania" . Allí se daba cuenta de que Alemania debió volver a activar sus centrales nucleares y resignarse al uso del carbón, pese a las promesas de abandonarlo. O que en Suiza se está acabando la leña porque las personas están acopiando a mansalva -en pleno verano- frente al duro invierno que esperan y el casi seguro faltante de gas. La inédita situación está llevando a Europa a cambiar sus hábitos y costumbres. Y escribir una historia que no hubiese imaginado ni en sus peores pesadillas.

En París, el colectivo ecologista "On the Spot" se trepa en las marquesinas para apagar las luces innecesarias.







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