top of page
  • Foto del escritorMundoNews

El secreto de la felicidad de los países nórdicos

Cada año cuando se elabora el ránking de las naciones donde sus ciudadanos se sienten más felices, los escandinavos lo encabezan. Las razones que marcan la diferencia.


Por Gabriel Michi


Hay una regla que se repite año a año. Los países nórdicos aparecen al tope de los más felices del Mundo. No importa cuando lea esto. Porque la historia, parece, seguirá siendo la misma. Y Finlandia, entre ellos, parece encabezar todas las preferencias. Por sexto año consecutivo esa nación lideró el ránking mundial de felicidad. Y le siguieron Dinamarca e Islandia. Pese a las inclemencias del clima, donde en gran parte del año sufren fríos extremos, este grupo de países -a los que hay que sumar Noruega y Suecia- se definen muy satisfechos con su vida en esos lugares. La pregunta que surge es ¿por qué? Y las respuestas que aparecen son varias.


Según el editor del Informe Mundial sobre la Felicidad, el profesor John F. Helliwell, "la respuesta es sencilla: hay que tener un alto nivel en las seis variables", refiríendose a los seis indicadores que se utilizan en el estudio: PIB per cápita, apoyo social, esperanza de vida sana, libertad, generosidad y corrupción. "Pero en lo que realmente destacan (los nórdicos) es en confianza y benevolencia, tanto en sus instituciones oficiales como en su comportamiento privado", detalla.


El informe detalla:


- Son países ricos, con un PBI per cápita elevado. Aunque hay otros países con esas características que no aparecen en el ránking de la felicidad. Por ejemplo, Singapur es uno de los más ricos del mundo y ocupa el puesto 25 en esta nómina y Arabia Saudí, está en el lugar 7 de riqueza y en felicidad aparece en el 26. Es decir, el poder económico es importante pero no excluyente.


- Tienen bajos niveles en la desigualdad de ingresos, disminuyendo de esa manera la desconfianza que sociedades más inequitativas padecen. Y la desconfianza viene atada a

a una menor satisfacción.


- Hay estudios científicos que señalan que hay un componente genético en la felicidad, apuntalado en lo que se denominan "biomarcadores". Sin embargo los estudios más importantes señalan que entre el 60 % y el 70 % de la satisfacción personal proviene de factores externos, reduciendo de a entre el 30 % o 40 % a la genética.


Por cuarto año consecutivo los finlandeses encabezaron el ranking mundial de felicidad.

- Los autores del WHR descartan que el tamaño reducido de la población de un país y la homogeneidad de sus sociedades tengan que ver, como se creía, con una mayor felicidad. Y citan el dato de que estos países nórdicos tienen una tasa de inmigrantes del 8%, muy similar a otras naciones.


- Todos los países nórdicos ocupan puestos altos en igualdad de satisfacciones vitales, lo que significa que la desigualdad de la felicidad es prácticamente inexistente. La mayoría de sus habitantes se consideran felices. Es decir, la gente es más feliz viviendo en países donde la brecha de la felicidad es menor. Otro país que tiene baja desigualdad interna frente a la felicidad es Afganistán pero porque "nadie es feliz", señala el WHR 2023.


- Otro eje central en este sentimiento de felicidad de los países nórdicos está vinculado a la calidad de las instituciones gubernamentales y a la generosidad y beneficios que otorga el Estado de Bienestar. Allí, por ejemplo, estos países suelen tener muy bajos registros en los Índices de Percepción de la Corrupción que se elaboran año a año. En general, los países que encabezan el ranking de mayor transparencia, también lideran el de felicidad.


- La calidad democrática y las políticas públicas en materia de buenas pensiones, permisos parentales generosos, manutención de enfermos y discapacitados, sanidad y educación gratuitas, prestaciones de desempleo sólidas, entre otros beneficios, son fundamentales en ese sentimiento de satisfacción. Cuando las instituciones gubernamentales son de calidad, los niveles de desigualdad son muy bajos y eso hace felices a los ciudadanos porque sienten que pueden confiar en sus instituciones públicas.



- En cuanto a la confianza en las conductas sociales, aquellos lugares donde las personas creen que si pierde su billetera se la van a devolver, el índice de felicidad es superior. Y eso ocurre en los países nórdicos donde esa confianza en el prójimo está al tope de la tabla.


- Otro de los factores que colabora es el principio de fiscalidad progresivo, es decir un modelo impositivo que aumenta a medida que aumenta la base imponible. O sea, paga más el que más tiene. Eso también tiene su correlato en la felicidad de los ciudadanos no sólo por un por una cuestión de justicia social sino porque eso garantiza un mejor acceso a bienes públicos y comunes como la sanidad, la educación y el transporte público que los impuestos ayudan a financiar. Algo que retroalimenta la confianza en el sistema y, por ende, el sentimiento de felicidad de la gente. En esos lugares los ciudadanos confían en que el dinero se utilizará y distribuirá no sólo en forma honesta, sino también justa.


- Como un círculo virtuoso, en las sociedades más igualitarias, la gente confía más en los demás. Y la confianza social contribuye a crear mejores instituciones.


- El hecho de definirse como ciudadanos más felices no quiere decir que sean los más divertidos. De hecho los escandinavos se ven a si mismos como melancólicos. Y allí entra en juego una paradoja: la alta tasa de suicidios. Por eso, Finlandia -el país que hace cuatro años encabeza el ránking de felicidad- puso en marcha la primera estrategia de prevención del suicidio del mundo, a comienzos de la década del '90. Si bien las estadísticas han mejorado mucho, Finlandia sigue ocupando el cuarto lugar en tasas de suicidio juvenil.


Así la palabra clave parta entender la felicidad de los países nórdicos es: confianza. Confianza en uno, en el prójimo, en las instituciones, en la sociedad. Y eso se construye con sistemas transparentes, honestos y equitativos. Con un Estado de Bienestar presente, garantizando esos derechos. Es decir, con justicia social, en el sentido más amplio.


Pese a que el frío extremo se extiende en gran parte del años, los nórdicos se definen como muy felices.

Comments


bottom of page