El turismo se convirtió en la industria más pujante del Mundo
- MundoNews

- hace 22 horas
- 4 Min. de lectura
En 2025 la actividad rompió todos los récords y creció un 4,1%, un 50% más que el resto. Generó 12,5 billones de dólares, un 10% del PBI global. Creó 1 de cada 3 empleos nuevos.
Por Gabriel Michi

En 2025 la "Industria sin chimeneas" batió todos los récords, volviéndose la actividad con más empuje a nivel mundial El año pasado, el turismo creció casi un 50% más que la economía global: un 4,1% frente al 2,8% general. Así se convirtió en un motor clave del desarrollo y de la generación de empleo, recuperando el terreno perdido durante la pandemia de COVID 19 donde los viajes entraron en un impasse global. Luego de una lenta recuperación post-pandemia, el 2025 se convirtió en un fenómeno sin precedentes para el turismo llegando a alcanzar un movimiento de 12,5 billones de dólares, el 10% del PBI a escala planetaria. Hubo más de 1.460 millones de viajeros en todo el año, lo que se refleja en 4 millones de personas haciendo turismo cada día.
El último informe del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) no sólo confirma al turismo como uno de los principales motores económicos del planeta, sino que muestra una transformación estructural en la que dejó de ser un sector cíclico para convertirse en un pilar estable y permanente del crecimiento global. Y, además, un gran generador de trabajo: en 2025 el turismo generó 366 millones de puestos de trabajo, lo que equivale a más de uno de cada diez empleos en el mundo. Es más, algo que grafica con toda claridad esa tendencia creciente es que el año pasado 1 de cada 3 nuevos trabajos creados a nivel global estuvo vinculado a esta industria sin chimeneas, lo que sitúa al sector como una de las principales fuentes de sustento para millones de familias.

La presidenta y consejera delegada del WTTC, Gloria Guevara, subrayó que este crecimiento refleja tanto la fortaleza del sector como su capacidad para liderar la recuperación económica global. Guevara describió este momento como "decisivo" y por eso plantea que los gobiernos deben reconocer al turismo como una prioridad estratégica, impulsando políticas que favorezcan el crecimiento, la inversión y la conectividad, porque con eso no sólo potencian al sector sino a toda la vida económica y social de sus naciones. Obviamente, las consecuencias de la crisis económica generados por la guerra de Medio Oriente y el encarecimiento de los precios (a partir de la disparada del valor del petróleo) puede plantear un escenario bastante diferente para este 2026.
Pero en 2025, con 1.540 millones de llegadas internacionales (más de 4 millones de personas viajando cada día), el turismo no sólo demostró que es una actividad que conecta países, sino que también redefine el ritmo de la economía global y la vida de millones de personas a lo largo y ancho del planeta.

Vale aclarar que el crecimiento del turismo internacional el año pasado no fue algo uniforme. Asia-Pacífico se posiciona como el gran motor del turismo mundial, con un aumento superior al 8% y una contribución de más de 3,5 billones de dólares al PIB turístico. Hubo factores que contribuyeron para eso: la reapertura de mercados, la fuerte demanda internacional y la mejora de la conectividad fueron centrales para este avance.
En cambio, Norteamérica mostró signos de desaceleración, con un crecimiento de apenas el 1%, reflejo de mercados más maduros y de una recuperación más lenta del turismo internacional. En esta región, solo México logra superar los niveles previos a la pandemia.
El desafío para esta actividad es lograr sostener este impulso en un contexto internacional incierto, algo que parece más difícil en medio de la guerra. La evolución del sector dependerá en gran medida de las decisiones políticas, la inversión en infraestructuras y la capacidad de adaptarse a un viajero cada vez más exigente. Pero lo que es claro es que el turismo dejó de ser una actividad complementaria para convertirse en uno de los grandes protagonistas del futuro económico mundial. La "Industria sin chimeneas" llegó para quedarse.

LOS EFECTOS DE LA GUERRA
Si bien el 2025 fue un año excelente para el turismo, este 2026 parece todo lo contrario. Los efectos de la guerra desatada el 28 de febrero entre EE.UU. e Israel contra Irán, está también repercutiendo en esta actividad, no sólo por el encarecimiento de los pasajes sino también por la cancelación de miles de vuelos (por el peligro de ser atacados o por la falta de combustible), en particular en la zona del conflicto. Según las estimaciones del sector, la guerra en Oriente Medio está provocando pérdidas estimadas de hasta $600 millones diarios en el turismo, afectando gravemente vuelos y hoteles, y generando mucha desconfianza, miedos e incertidumbres entre los viajeros. Se han cerrado espacios aéreos, hubo cancelaciones por doquier, provocando un desvío de turistas hacia destinos seguros, y hasta aeropuertos que fueron alcanzados por las bombas. Como los aeropuertos de la región afectada suelen ser claves en la conexión entre Occidente y Oriente, lo que provocó un efecto dominó en distintos lugares del planeta,
Según el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) esas pérdidas diarias de $600 millones de dólares en la región está afectando a la economía local y la conectividad global. Así, por ejemplo, las llegadas desde Asia a Oriente Medio han sufrido caídas superiores al 36%. Y se reportaron más de 526,000 pasajeros diarios menos, con el cierre de espacios aéreos y aumento en el costo de los billetes debido al precio del queroseno. Frente a ese escenario bélico los turistas que estaban en la zona quedaron varados por días y se tuvieron que trasladar por tierra a otros lugares para poder abandonar el lugar y masivamente se comenzó a evitan las escalas en el Golfo (Dubái, Doha), optando por destinos alternativos como Europa, que reciben parte de este flujo de viajeros. Pero, sin duda, en el balance final del turismo internacional el 2026 será deficitario frente al 2025 que fue récord.






Comentarios