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Juicios exprés para los rompecuarentena

Actualizado: 9 de jun de 2020

En la provincia de San Juan se implementan hace ya varias semanas los procesos de flagrancia para aquellos que violan el "Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio". Con condenas efectivas y otras en suspenso. Y con la utilización de videoconferencias. Entre los sentenciados hay un pastor y sus fieles, varios empresarios y hasta un skater. Curiosidades.



Por Gabriel Michi



El Coronavirus obliga a investigar caminos inexplorados no sólo en la ciencia. También en la política, en la economía y en lo social. Y no escapa tampoco el ámbito de la Justicia. Un claro ejemplo de ello es lo que está ocurriendo en los tribunales de la provincia argentina de San Juan. Allí, el Poder Judicial se encontró con las mismas dificultades operativas que en el resto del país en el ejercicio de sus labores por la cuarentena. Pero hallaron una manera para que ese parate general no sea tan duro en la "Tierra del Sol": empezaron a realizar con mucha frecuencia las audiencias de los "juicios abreviados" utilizando las videoconferencias. Y así, de las 180 audiencias que se concretaron, el 63% fue por ese mecanismo: 113 en total se llevaron adelante utilizando esas potencialidades tecnológicas. "Así se ganó tiempo y también se evitó el traslado de los detenidos", aseguran desde los tribunales. Algo doblemente beneficioso porque, además, aminora los riesgos de contagios en tiempos de Coronavirus. Además los juicios pueden ser observados por streaming por cualquier ciudadano, buscando garantizar así la transparencia del proceso,


Pero ese no es el único dato llamativo que arroja la Justicia sanjuanina. Entre los procesos que tomaron esta modalidad (bajo la figura de la flagrancia) están aquellos que alcanzan a quienes violan el "Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio". Y, en total, en esos juicios abreviados (en estas 5 semanas de "Feria Judicial Extraordinaria" por la cuarentena), se realizaron 231 audiencias y hubo 304 imputados que fueron condenados.





Cuando comenzó el período de confinamiento en la Argentina, la Legislatura sanjuanina incorporó al procedimiento especial de flagrancia la violación al artículo 205 (para quien no respete una orden restrictiva en materia de propagación de una epidemia) y al 239 (que habla de aquel que se resiste a una autoridad policial o a una orden judicial) y, de esta manera, se pudo llevar adelante el proceso en un juicio abreviado. Quien es descubierto violando la cuarentena es juzgado por ese procedimiento que en cuestión de 48 o a lo sumo 72 horas se resuelve. La práctica hace que al tratarse de un delito en el que el acusado fue atrapado in fraganti, no haya mucho "derecho a patalear".



En estos procesos hubo condenados con prisión efectiva (en el caso de que en la violación de la cuarentena hayan cometido otro delito o reincidido en la misma) y otros con prisión de cumplimiento condicional. En este segundo caso sólo se les imputa exclusivamente la violación del Artículo 205 del Código Penal que señala: “Será reprimido con prisión de seis meses a dos años, el que violare las medidas adoptadas por las autoridades competentes, para impedir la introducción o propagación de una epidemia”.



Los casos más impactantes


En el marco de los juicios abreviados por flagrancias al haber sido pescados saltándose la cuarentena, hay un caso que generó un verdadero impacto en toda la provincia de San Juan. Fue el del pastor Pedro Palermo Mallea que junto a 15 fieles fue sentenciado por participar de una celebración religiosa en un salón que oficiaba como templo. El riesgo fue enorme porque en un espacio diminuto (de 35 metros cuadrados) había 27 personas, incluyendo 9 menores de edad. Las sillas estaban una pegada a la otra, sin mediar lo que impone el distanciamiento social obligatorio por la explosión del COVID 19.


En el juicio abreviado el pastor Palermo Mallea terminó condenado como también sus 15 fieles.

En un principio el pastor debió permanecer por 48 horas en prisión domiciliaria en su casa. Luego se concretó este juicio abreviado donde se lo condenó a 8 meses de prisión condicional y a realizar trabajos comunitarios en la Municipalidad de Rawson (San Juan) durante dos meses, tres veces a la semana y tres horas por día. Esa sentencia deberá cumplirla una vez que se levante la cuarentena.


En tanto, los restantes 15 fieles adultos fueron condenados a 6 meses de prisión condicional con "reglas de conductas" . Se consideró a su favor que ninguno de ellos tenía antecedentes penales y jamás habían tenido que comparecer ante la Justicia.


El fiscal a cargo de la causa, Iván Grassi, fue claro al respecto: dijo que lo que estaban haciendo cuando fueron sorprendidos por las autoridades policiales podría ser considerado moralmente bueno, "pero éticamente y judicialmente está mal" . Y, al señalar que el pastor actuaba como guía del resto de las personas, es que se le dio una pena más alta.



En un monitor se podía ver el recinto donde estaban todos los detenidos, separados de los letrados.


Las miradas sanjuaninas también se posaron sobre el caso de uno de los principales empresarios de la provincia. Isaías Brant, dueño de grandes tiendas comerciales, locales y talleres de costura, fue condenado a 8 meses de prisión condicional, 10.000 pesos de costas del juicio y a donar 40.000 pesos en elementos sanitarios para el Hospital Rawson. Brant estaba imputado por haber obligado a los empleados de su firma, MaxiBrant, a ir a trabajar pese a la cuarentena.