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La peligrosa polarización extrema de Colombia rumbo al ballotage

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    MundoNews
  • hace 3 horas
  • 4 min de lectura

El outsider de la ultraderecha Abelardo de la Espriella quedó primero en las elecciones con el 44% superando a Iván Cepeda (41%), el oficialista de izquierda. La segunda vuelta se dirimirá el 21 de junio entre dos proyectos antagónicos en un país que sufrió mucha violencia.


Por Gabriel Michi

(Desde Bogotá, Colombia)

Enviado especial de C5N




Colombia atraviesa un escenario de enorme polarización. Su sociedad aparece totalmente dividida entre el voto a la extrema derecha y el voto a la izquierda. Las últimas elecciones presidenciales mostraron un país donde el 44% de sus ciudadanos votaron en favor del candidato outsider de la ultraderecha, Abelardo de la Espriella. Y del otro lado, un 41 % que votó a favor del postulante oficialista de izquierda, Iván Cepeda. Entre ambos candidatos cosecharon el 85% del electorado, que en este caso acudió masivamente a las urnas: sufragó el 58% de los ciudadanos habilitados en una nación donde el voto no es obligatorio.

El resto se repartió entre los 8 candidatos que estaban en carrera.


Ahora, habrá un ballotage el próximo 21 de junio entre los dos candidatos con más apoyos, es decir, entre la extrema derecha y la izquierda, en una Colombia donde la polarización se vuelve altamente peligrosa. Un país que por décadas estuvo sacudido por la violencia de todo tipo, con el narco, los grupos guerrilleros, los paramilitares, el ejército y gobiernos dispuestos a cualquier cosa con tal de conservar el poder llevó a que haya miles de muertos entre sus ciudadanos. En esta misma campaña electoral hubo más de 400 ataques contra dirigentes, e incluso el asesinato de un precandidato presidencial, Miguel Uribe (Centro Democrático), el 7 de junio de 2025, en un caso que resume en su trágica historia familiar también la trágica historia de Colombia: su madre, Diana Turbay, una reconocida periodista y empresaria, hija a su vez de un expresidente (Julio César Turbay), fue asesinada en 1991 cuando estaba secuestrada por el Cartel de Medellín liderado por Pablo Escobar, en lo que significó una saga de crímenes de todo tipo de los líderes narcos que buscaban no ser extraditados a los Estados Unidos. Diana Turbay se convirtió en un símbolo, ya que, estando en cautiverio, murió por las balas aparentemente de los oficiales que lo fueron a rescatar. Pero nadie olvida tampoco que la mujer -que hoy tiene hasta un barrio de Bogotá que lleva su nombre para homenajearla- era rehén de del peor narco de la historia de la Humanidad, cuando terminó muriendo.


Ese caso, como muchos otros resumen, una historia de violencia, de enfrentamientos, de muertes y de desapariciones forzadas aún en democracia, ya que Colombia tiene la particularidad de haber estado atravesada por múltiples violaciones a los derechos humanos, pero bajo gobiernos democráticos elegidos por el voto popular. En estas elecciones del 2026 y en el próximo ballotage se definirá el rumbo de un país de 52 millones de habitantes, que se debaten entre un giro categórico hacia la extrema derecha o mantener los lineamientos progresistas del gobierno de Gustavo Petro, el primer presidente de izquierda que tuvo Colombia. Vale recordar que este país fue el último en toda América Latina en tener un gobierno de izquierda. Pasado cuatro años de gestión y con una aprobación del 46%, la constitución le impide a Petro la reelección, y por eso su partido (Pacto Histórico) lleva como candidato a Iván Cepeda, un hombre vinculado a la lucha por los Derechos Humanos, que también en su historia resume la tragedia violenta de Colombia: su padre, Manuel Cepeda, un reconocido senador y militante del Partido Comunista, fue asesinado en 1994 por los paramilitares en plena vía pública cuando se dirigía al Congreso Nacional.


Por su parte, Abelardo de la Espriella es un abogado y empresario sin participación alguna en la política. Se hizo conocido defendiendo polémicos casos y personajes cuestionados -el más resonante fue el de Alex Saab, acusado de ser el testaferro de Nicolás Maduro y que acaba de ser extraditado de Venezuela a los EE.UU.- y llegó a ganar popularidad con un discurso de mano dura y emulando a figuras como el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, y el de Argentina, Javier Milei. De hecho, de la Espriella no sólo tomó el tema de la "motosierra" para graficar los recortes que planea en el gasto público sino que también se hace llamar "El Tigre", emulando a "El León" con el que se autodefine Milei.


Desde que se conocieron los resultados de la votación, el gobierno encabezado por Petro y el propio Iván Cepeda pusieron en duda la legitimidad del conteo de votos y del sistema de, electoral, señalando que había habido irregularidades. Poco después, pareciera que esas irregularidades no estarían del todo comprobadas, pero la investida oficial contra la Registraduría que maneja el tema electoral sigue estando presente.


En el medio, tanto Cepeda como de La Espriella manifestaron su intención de debatir, aunque, claro, cada uno de ellos pretende hacerlo en un escenario que les sea más cómodo. Y se sigue discutiendo incluso la modalidad y el espacio de dicho debate. Una puja que sintetiza un país que se disputan los extremos. Una Colombia que se enfrenta a una peligrosa polarización.




Enviados especiales de C5N a Colombia:


  • Gabriel Michi - Periodista

  • Ezequiel Pizzuto - Camarógrafo

  • Pablo Javier Herrera - Asistente


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