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Brasil: La pastora que dio el mal paso

Flordelis Dos Santos Souza fue expulsada como diputada por sus pares luego de que se confirmara la sospecha de que había mandado a asesinar a su marido, también pastor evangélico como ella, quien fue acribillado de 30 balazos en junio de 2019. En el crimen también estarían involucrados 7 de sus 55 hijos. La mujer tenía una fundación con la que adoptaban chicos vulnerables en Río y uno de ellos terminó siendo su difunto esposo.


Por Gabriel Michi



30 balazos ametrallaron el silencio del barrio Niteroi (Río de Janeiro) la noche del 16 de junio de 2019. En el garage de su casa, caía abatido el pastor evangélico Anderson do Carmo (42). Y, a partir de allí, una historia de terror conmovería a Brasil. Su esposa Flordelis dos Santos Souza, (58 años en ese entonces) diputada nacional -aliada política del Presidente Jair Bolsonaro- y también pastora evangélica lloraba ante las cámaras de televisión pidiendo justicia y denunciando que esa madrugada trágica su esposo habría sido ejecutado por delincuentes que pretendían robarle. Sin embargo, días después un hijo bilógico de la mujer (e hijastro de do Carmo), Flávio dos Santos Rodrígues (38) confesaría ante la Policía que fue él quien asesinó a su padrastro y que incluso el arma homicida se la consiguió uno de sus hermanos adoptivos. Dos años después la sospecha es que el el crimen habría participado 7 de los 55 hijos de Flordelis, así como una nieta. Pero la acusación va más allá: la propia pastora es hoy la principal acusada de haber ordenado el crimen, por una disputa de dinero con su marido.



Los pastores evangélicos Anderson do Carmo y Flordelis Do Santos Souza, cuando se veían como un matrimonio feliz.


Frente a este verdadero escándalo, el miércoles 11 de agosto de 2021, el Congreso de Brasil aprobó la destitución de la pastora como legisladora. El pleno de la Cámara de Diputados avaló, por 437 votos a favor y 7 en contra, que la mujer abandone la banca que ocupaba desde 2018 cuando ingresó al cuerpo en la lista del conservador Partido Social Democrático (PSD). Ahora, al perder los fueros que hasta ahora impidieron que fuera encarcelada, no se descarta que sea detenida en los próximos días. Vale decir que desde hace meses la ahora ex diputada tenía colocada una tobillera electrónica por el temor de que pueda fugarse.


En la audiencia en el Congreso brasileño, donde la legisladora estuvo acompañada por su abogado, el relator del caso, el diputado Alexandre Leite, consideró que las pruebas de la investigación son contundentes. "No hay duda de la participación de la señora Flordelis en el asesinato de Anderson do Carmo", sostuvo Leite, al considerar que debía ser destituida por incumplir con el "decoro parlamentario". Ella se defendió argumentando: Cuando el tribunal me absuelva, cuando ustedes se vayan a dormir, se van a arrepentir de haber condenado a una persona que aún no fue juzgada”. Y concluyó: "Aquí me trajo el pueblo. Sé que soy inocente y lo probaré. Pero permítanme ser juzgada por el pueblo y, si fuera el caso, retirada de este lugar por el pueblo”


En la asunción de Flordelis como diputada (2018) su marido pastor le dio su bendición con otros líderes evangélicos.

Una historia increíble


El caso que conmueve a Brasil tiene ribetes increíbles. Flordelis Dos Santos Souza es una pastora muy conocida de Río de Janeiro. Su historia, antes del crimen, incluso inspiró la Flordelis (2009), que fuera dirigida por Marco Antonio Ferraz, quien -a la luz de estos últimos trágicos sucesos- se arrepintió de haberla filmado. Aquellos 30 tiros que acabaron con la vida del pastor Anderson do Carmo fueron un final impensado para muchos.


La exlegisladora, hoy de 60 años, venía de un pasado muy sacrificado y lejos de cualquier cuna de oro. Nació en la favela de Jacarezinho y debió dar varias batallas para convertirse en la figura que años después la llevaría a un lugar en el Congreso. A comienzo de los '90 se conocieron. En realidad, Souza adoptó a Carmó, 18 años más joven, con ese afecto maternal que caracterizó su vida. El tiempo hizo que el vínculo cambiara, se volvieron pareja y en 1994 se casaron y se ensamblaron en una familia muy numerosa. Hasta ese momento, más allá de sus hijos biológicos, la pastora ya había adoptado a 37 niños vulnerables que habían sobrevivido a la Estación Central de Brasil. Juntos construyeron un hogar donde, al final del camino, ya había 51 almas rescatadas de barriadas pobres y violentas, además de los 4 hijos biológicos. Así surgió la Comunidad Evangélica Ministerio Flordelis.




Una publicación de Flordelis en Instagram junto a su numerosas familia y su marido asesinado.


Hoy 7 de sus 55 hijos, además de una nieta, aparecen involucrados en el crimen que le asignan a Flordelis, de manera directa o como cómplices. En total son 11 las personas que irán a juicio oral, la mayoría de ellos integrantes de la propia familia. La motivación estaría desatada por disputas de dinero y poder. De hecho la Fiscalía atribuyó el asesinato a las pujas internas por el “riguroso control de las finanzas familiares” por parte de Anderson, quien de ese modo impedía dar “un trato preferencial” a las personas más próximas a Flordelis. Y, según la información recolectada por la acusación, la pastora (y cantante de gospel) habría intentado al menos seis veces envenenar la comida o la bebida de su marido.


Finalmente llegarían los 30 balazos de aquella madrugada de junio de 2019. El "Ministerio Flordelis" es hoy sólo un recuerdo, como sus tres filiales -hoy clausuradas- que se ubicaban muy cerca del mar carioca y adonde concurrían marginados, adictos que querían escapar de las drogas, delincuentes y muchos vecinos seducidos por las prédicas de esa pareja de pastores evangélicos. La mayoría de los fieles se alejaron cuando aquella tragedia llegó a la tapa de los diarios, pero sobre todo cuando las sospechas se depositaron sobre la familia. Allí comenzaría otra historia. La de la diputada pastora que tenía que ir a la Cámara de Diputados federal con una tobillera electrónica atada a su pie. Y que, ahora, después de defender muchos de los proyectos de Jair Bolsonaro, fue echada por sus pares. La historia de la pastora que dio el mal paso.