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Un nuevo escenario se abre en la puja entre la ONU y Trump

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    MundoNews
  • hace 11 horas
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El presidente de los EE.UU. disparó con todo en el Foro en Suiza y lanzó el Consejo por la Paz con el que pretende ubicarse en el centro del Mundo y desplazar a las Naciones Unidas.


Por Gabriel Michi



Hay una nueva Era en el Mundo. Un nuevo paradigma que tiene nombre y apellido: se llama Donald Trump. Y viene a romper con todo lo establecido. Más allá de lo que digan las normas y las leyes. Nada de eso importa. Ese nuevo paradigma significa patear el tablero y comenzar con un nuevo juego, con nuevas reglas,. todas ellas formateadas por el mandamás del planeta: el presidente de los Estados Unidos. Y dentro de ese nuevo escenario hay una jugada en especial que articula sus ambiciones. Tirar abajo todas las organizaciones hegemónicas hasta el momento y las instituciones que representan las relaciones internacionales previas a la llegada de este tsunami. Y, en ese marco, Trump lanzó su tan mentado "Consejo de la Paz" o "Junta de la Paz" que si bien fue pensado como una nueva etapa del proceso iniciado en Medio Oriente y, en particular, en la Franja de Gaza,, podría extenderse a otros conflictos , poniendo en jaque a la propia Organización de Naciones Unidas (ONU) que podría ver peligrar su propia existencia por la embestida trumpista.


El jefe de la Casa Blanca quiso coronar su misión en un lugar especial y lo hizo, ni más ni menos, que en Davos (Suiza) al finalizar el Foro Económico Mundial. Y, junto a él, hubo otros 19 mandatarios que firmaron el acuerdo de lanzamiento del "Bord of Peace", entre los que figuró el presidente argentino o Javier Milei . Si bien Trump había sugerido en más de una ocasión que ese grupo vendría a reemplazar a la ONU, ahora decidió bajar el tono a esa cuestión. La diferencia de apoyo es notable: el Consejo de Paz cosechó hasta el momento apenas esas veintena de adhesiones, mientras que las Naciones Unidas -con 80 años de Historia- cuentan con 193 miembros.


Sin embargo, su apuesta es grande y ambiciosa y pretende que el "alto el fuego" conseguido entre Israel y Hamás -en octubre de 2025- y que llevó a un importante intercambio de rehenes de ambas partes, esté blindado en esta nueva etapa -donde siguen los enfrentamientos pese a la tregua- y, de paso, hacer prevalecer sus propios intereses, graficados groseramente en la presentación que el propio yerno de Trump. Jared Kushner, en el que proyecta a Gaza como un presuntuoso complejo turístico, olvidándose de los derechos a la tierra que tiene el pueblo palestino.


En la puesta en marcha del "Consejo de Paz", el presidente estadounidense dijo: "Una vez que esta junta esté completamente formada, podremos hacer prácticamente lo que queramos. Y lo haremos en conjunto con las Naciones Unidas", intentando minimizar las críticas generadas ya que la conformación de ese grupo había sido autorizada por el Consejo de Seguridad de la ONU pero con miras al proceso de pacificación en Gaza. En su alocución, el inquilino de Casa Blanca argumentó que la ONU tenía un gran potencial que no se había aprovechado plenamente.


Trump, quien presidirá la junta -secundado por Kushner, el Secretario de Estado, Marco Rubio y el ex premier británico Tony Blair-, invitó a docenas de otros líderes mundiales a unirse, planteando que quiere que se aborden desafíos más allá de Gaza, lo que generó temores de que podría socavar el papel de la ONU como la principal plataforma para la diplomacia global y la resolución de conflictos. Si bien potencias regionales de Medio Oriente, como Turquía, Egipto, Arabia Saudita y Qatar, así como importantes naciones emergentes como Indonesia, se han sumado al grupo, las potencias globales y los tradicionales aliados occidentales de Estados Unidos han sido más cautelosos. De América Latina los dos países que se alistaron a la iniciativa trumpista fueron Paraguay y Argentina-.


Pero para ser miembro pleno cada nación debe abonar unos 1.000 millones de dólares, cifra prohibitiva para muchas de ellas, y tienen tres años de gracia para pagarlo. Trump dice que con ese dinero los miembros permanentes deben ayudar a financiar el acuerdo. Rubio dijo que el enfoque de la junta sería asegurar que el plan de paz en se cumpliera, pero que también podría "servir como ejemplo de lo que es posible en otras partes del mundo".


Vale decir que, más allá de EEUU,. ningún otro miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (Rusia, China, Reino Unido y Francia) se ha comprometido aún a unirse. Rusia declaró que estaba estudiando la propuesta después de que Trump anunciara su adhesión. El presidente Vladimir Putin señaló que Moscú estaba dispuesta a pagar 1.000 millones de dólares de activos estadounidenses congelados en Estados Unidos "para apoyar al pueblo palestino". Francia se negó a unirse. El Reino Unido declaró el jueves que no se uniría por el momento. China aún no ha confirmado si lo hará.


Como se mencionó, la creación de la junta en su momento -en medio de la negociación entre Israel y Hamás, mediada por EE.UU.- fue respaldada por una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas como parte del plan de paz de Trump para Gaza. Pero el portavoz de la ONU, Rolando Gómez, aclaró que el compromiso de la ONU con la junta sólo sería en ese contexto. Hoy, si bien Trump intentó amortiguar el impacto, la amenaza sobre ese organismo está presente. Y preanuncia una puja sin precedentes. En una Era en la que todo se ha dado vuelta y donde se viene imponiendo un nuevo paradigma: un paradigma llamado Donald Trump.





La carta constitutiva de la Junta de Paz fue firmada en Davos por representantes de 19 países, cuyos líderes o ministros fueron subiendo al escenario para estampar su firma antes que el propio Trump.


Entre los Estados que respaldaron formalmente la iniciativa se encuentran:

  • Argentina, representada por el presidente Javier Milei.

  • Paraguay, con el presidente Santiago Peña.

  • Hungría, con el primer ministro Viktor Orbán.

  • Azerbaiyán, con el presidente Ilham Aliyev.

  • Armenia, con el primer ministro Nikol Pashinyan.

  • Bulgaria, con el ex primer ministro Rosen Zhelyazkov.

  • Indonesia, con el presidente Prabowo Subianto.

  • Kazajistán, con el presidente Kassym-Jomart Tokayev.

  • Marruecos, con su ministro de Exteriores Nasser Bourita.

  • Arabia Saudita con Faisal bin Farhan.

  • Catar, con el jeque Mohammed bin Abdulrahman bin Jassim al-Thani, primer ministro y canciller

  • Bahréin, con el jeque Isa bin Salman bin Hamad al-Khalifa, ministro de la Corte del Primer Ministro.

  • Pakistán, con el primer ministro Shehbaz Sharif.

  • Kosovo, con la presidenta Vjosa Osmani.

  • Egipto, Turquía y Jordania, todos representados por sus ministros de RREE.

  • Israel también aceptó integrarse al organismo, aunque no contó con representación en el acto.




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