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Deshielos letales: la otra cara dramática del cambio climático

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    MundoNews
  • hace 1 día
  • 4 min de lectura

En la frontera de Nepal y China la ruptura de un glaciar provocó un alud demoledor con cientos de muertos y miles de desaparecidos. El efecto mortal del calentamiento global.


Por Gabriel Michi




El cambio climático se expresa de mil maneras. Y algunas con un saldo trágico. El último reflejo de eso fue lo ocurrido en la frontera entre Nepal y China. Allí el catastrófico desprendimiento de un glaciar -producto del calentamiento global- generó un alud de hielo, rocas y agua que arrasó pueblos enteros y dejó centenares de muertos y más de 1.500 desaparecidos, entre ellos 700 turistas. Hoy hay más de 3.00 rescatistas intentando encontrar a esas personas. El fenómeno se dio en las altas montañas del Himalaya y desembocó en las laderas septentrionales del pico Langtang Lirung, en Nepal. Toda esa avalancha de rocas y agua cayó sobre el río Lhende Khola, del lado tibetano, y desencadenó una cadena de desastres que atravesó la frontera entre ambos países. La destrucción fue tan grande que poblaciones enteras quedaron bajo el barro o fueron arrasadas por las aguas, y hasta seis importantes centrales hidroeléctricas e infraestructuras ubicadas en el centro comercial del puerto de Gyirong resultaron gravemente dañadas. No sólo eso: la crecida también modificó los cauces de los ríos a más de 100 kilómetros río abajo, cerca de la frontera con India. Desnudando otra cara trágica del calentamiento global.


Los expertos señalan que el aumento de las temperaturas en el planeta tienen estos desencadenamientos en el retroceso de los glaciales el retroceso de los glaciares. Y eso se nota muy fuerte en el Himalaya donde su ubican las montañas más altas del planetas con muchas formaciones de hielo milenarias. En 2023, Naciones Unidas informó que el calentamiento global provocará que los picos nevados de Nepal pierdan cerca de un tercio de su capa de hielo en poco más de 30 años. De hecho, los glaciares de esa zona se derritieron un 65% más rápido durante la década anterior que en la precedente. El cambio climático está provocando, por lo tanto, condiciones más inestables en esas formaciones de hielo gigantescas que al desprenderse generan tragedias como ésta .


En ese diagnóstico coincide Simon Cox, científico jefe del programa Mountains to Sea de Earth Sciences New Zealand, quien señaló: "el cambio climático está generando condiciones que pueden desestabilizar las rocas y el hielo de alta montaña". Y agregó que ese proceso potencia derrumbes y desastres en cadena cada vez con mayor frecuencia. Y es que, como se vio en lo sucedido en Nepal y el Tíbet chino, "el calentamiento global puede reducir el soporte que brinda el hielo en pendientes pronunciadas, incrementar el agua de deshielo y modificar los ciclos de congelamiento, descongelamiento y precipitaciones".


Por su parte, Farooq Azam, especialista sénior en "criosfera" -la parte de la superficie terrestre cubierta de hielo- del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas (ICIMOD), señaló que el aumento de las temperaturas la vuelve más vulnerable. El fuerte deshielo contribuyó a desencadenar la avalancha inicial de rocas y hielo que provocó la inundación repentina y el arrastre de todo lo que la correntada desbocada encontraba en su camino. El ICIMOD, con sede en Nepal, viene advirtiendo que los cambios acelerados en el agua, la tierra y el aire representan una amenaza cada vez mayor para las poblaciones de la región, tal como quedó demostrado en este suceso letal. Por eso, las inundaciones, los deslizamientos de tierra, las avalanchas y las sequías están aumentando en frecuencia e intensidad en distintos sectores de la cordillera del Hindu Kush.





Estas catástrofes se están repitiendo cada vez con más frecuencia. De hecho, en esa región del Himalaya ya registró episodios similares en los últimos tiempos, aunque ninguno habría alcanzado la magnitud del desastre actual. Por ejemplo, en Gyirong en 2025 se dio una inundación que mató a 9 personas tras el desprendimiento de un glaciar; en 2024, ocurrió algo parecido por el desbordamiento de un lago glaciar en la localidad sherpa de Thame. Y, un año antes, en 2023, en Sikkim, India, se dio una tragedia de características similares.


Hay científicos que señalan que lo ocurrido en las últimas horas en esa región puede ser el resultado de un “evento compuesto”. Es decir, un fenómeno en las que distintos factores se combinan y amplifican sus consecuencias. Y por eso se especuló con que la caída del glaciar pudo generarse por un terremoto previo ya que muchos testigos dijeron haber sentido qyue la tierra temblaba. Pero después se supo que ese supuesto movimiento telúrico fue en realidad el impacto del brutal desprendimiento glaciar que generó un fenómeno similar al de un sismo de 5,2 grados.


Pero la posibilidad de que se den "eventos compuestos" es una amenaza real ya que el riesgo de que un terremoto pueda interactuar con las consecuencias del cambio climático (fragilidad de los glaciares por los deshielos, el derretimiento del permafrost y la inestabilidad de las laderas, entre otros) son hoy un peligro concreto. Según Benjamin Horton, decano de la Facultad de Energía y Medio Ambiente de la Universidad de la Ciudad de Hong Kong, esa combinación puede “crear un desastre más complejo y devastador que el que se produciría por cualquiera de estos factores por sí solo” y aumentar "riesgos en cascada" que potenciarían sus daños.


Así, mientras la Humanidad siga sin entender los riesgos del cambio climático, la amenaza seguirá creciendo. Potenciándose. Generando más muerte y destrucción. Y expresándose de las manera más letales. Con mil caras. Todas aterradoras.




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