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Europa en alerta por el creciente fantasma de una guerra con Rusia

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    MundoNews
  • 1 ene
  • 5 Min. de lectura

Tanto importantes militares como líderes políticos del "Viejo Continente" hablan de la posibilidad de un enfrentamiento con Putin. Varios países ya toman medidas al respecto: desde reinstaurar el Servicio Militar, enviar instrucciones a las casas y redoblar los fondos.


Por Gabriel Michi




El miedo está extendido. Y ya nadie lo disimula. La posibilidad de que se desate una guerra entre Rusia y Europa Occidental está cada vez más extendida. El apoyo incondicional de la UE a Ucrania en el conflicto iniciado hace ya cuatro años parece haber agitado ese fantasma. Y ahora que pareciera que la posibilidad de una paz negociada avance (con la intervención determinante de Donald Trump), hay quienes sospechan que aún en ese contexto después de eso, la próxima contienda militar de Vladimir Putin será contra la UE. Por eso, hace tiempo no sólo se ha comenzado a dar cursos de supervivencia en varios países (repartiendo incluso mochilas especiales entre los alumnos de las escuelas) sino que cada vez más funcionarios políticos y militares advierten sobre ese oscuro futuro. Frente a semejante escenario, los gobiernos europeos están empezando a responder de dos maneras: primero, reintroduciendo alguna forma de servicio militar; segundo, preparando a la población civil para el conflicto.



En noviembre pasado el general Fabien Mandon, jefe de las Fuerzas Armadas de Francia, lo anticipó de manera dramática: “Tenemos que aceptar la pérdida de nuestros hijos”. El militar galo planteó la creciente posibilidad de un conflicto con Rusia para 2030 y, por eso, avisó que no sólo el Ejército de ese país debe estar preparado para semejante conflicto sino que toda la sociedad tiene que estar mentalizado y aggiornado. Es más, Mandon señaló que Francia sería vulnerable si no estaba preparada para sufrir. No fue el único que disparó el alerta: Blaise Metreweli, jefe de inteligencia británico, advirtió que Europa Occidental vive “en un espacio entre la paz y la guerra”. Por su parte, el mariscal jefe del aire Sir Richard Knighton, jefe de las Fuerzas Armadas británicas, sostuvo que la seguridad “no puede externalizarse únicamente a las FF.AA." e hizo un llamado a la conciencia colectiva sobre los peligros que se avecinan en cuanto a posible conflicto con Rusia.


Pero no sólo militares y oficiales de Inteligencia están manifestando su preocupación al respecto, También lo están haciendo líderes y referentes de los países europeos y organizaciones internacionales. El pasado 11 de diciembre, Mark Rutte, secretario general de la OTAN , declaró: “Debemos estar preparados para la magnitud de la guerra que padecieron nuestros abuelos o bisabuelos”. Y agregó que in conflicto asó produciría “destrucción, movilización masiva, millones de desplazados, sufrimiento generalizado”


En noviembre, Emmanuel Macron, presidente de Francia, anunció la implantación de diez meses de servicio militar voluntario remunerado para jóvenes de entre 18 y 25 años, a partir de 2026 (el servicio obligatorio se abolió en 1997). En el mismo sentido, Donald Tusk, primer ministro de Polonia, contempla el entrenamiento militar para todos los hombres adultos, aunque no hay propuestas firmes. Al igual que en Alemania y Francia, la prioridad es crear una reserva y enviar un mensaje a los adversarios, en particular, a los rusos.



En el caso de estas dos potencias han tomado en cuenta la experiencia de los países nórdicos. Por ejemplo, en Finlandia y Noruega tienen el Servicio Militar Obligatorio desde hace años. Por ese mandato, todos los hombres finlandeses son llamados a filas a los 18 años, para estar preparados, en caso de ser necesario, para la defensa de su país. Y en Suecia ocurre algo similar. Por eso, ahora Alemania busca instaurar un modelo similar al que entró en vigencia en 2018 cuando se reintrodujo un sistema en el cual todos los hombres y mujeres deben registrarse a los 18 años como parte de su estrategia de “defensa total”. De ellos, el el Ejército sueco recluta a una pequeña parte para un período de Servicio Militar que se extiende por 11 meses. Y, si bien las autoridades alemanas apuntan a eso, hay expertos que señalan que la principal potencia de la Unión Europea va a necesitar en algún momento instaurar el Servicio Militar Obligatorio.


La tensión con el fantasma rusos está haciendo que algunos países, incluso, estén pensando en volver atrás algunas decisiones tomadas hace unos años. Por ejemplo, Italia, que en 2005 eliminó el SMO, pero ahora el ministro de Defensa, Guido Crosetto, quiere presentar un proyecto de ley para la creación de una fuerza de reserva voluntaria. Con eso busca equilibrar el déficit de personal de las Fuerzas Armadas, a las que les faltan, por lo menos, entre 30.000 y 40.000 efectivos.


Por su parte, en España, el gobierno de Pedro Sánchez ha aumentado el gasto en defensa, no sólo por la exigencia de Donald Trump de que el resto de los miembros de la OTAN deberían aumentar sus compromisos al respecto, sino también por el temor a que Rusia decida intentar avanzar sobre Europa Occidental. Ya fuera de la Unión Europea, también Gran Bretaña, está detrás de un ambicioso plan de rearme.


La realidad es que los países cercanos geográficamente a Rusia —especialmente los bálticos, Polonia y los países nórdicos—, la idea de estar “preparados" para una potencial guerra no es algo nuevo. Pero distinta era la situación hasta este momento de otras naciones europeas más lejanas y que ahora sienten esos mismos temores como una amenaza real y tiene un nombre: Rusia. 


Y ese temor parece haberse extendido a bastos sectores de la población. Una encuesta realizada en nueve países en diciembre arrojó algunos datos para analizar: el 77% de los polacos consideraba que existía un “alto riesgo” de guerra con Rusia en los próximos años, frente a tan solo el 34% de los italianos. Los europeos coincidieron en que no están preparados para semejante contienda. El 69 % afirmó que su país no podría defenderse de Rusia, incluyendo el 85% de los italianos, el 69% de los alemanes, el 58% de los polacos y el 51% de los franceses. Y eso agiganta los miedos y las preocupaciones. De la gente y de los que tienen poder de decisión al respecto. Por eso aparecen las acciones para generar conciencia y estar alistados ante la posibilidad concreta de una guerra con Vladimir Putin, una vez que finalice la de Ucrania.


Como se mencionó, los países nórdicos hace años que vienen organizándose para una potencial guerra. Por ejemplo, en Suecia todos los años se lleva a adelante una “semana de preparación” al respecto. En esos momentos reparte folletos de varias páginas -el último fue de 32- y los entrega en todos los hogares. En el caso sueco desde los 16 años hasta los 70, "formas parte de la defensa total de Suecia y estás obligado a servir en caso de guerra o amenaza de guerra”, dice esa guía que también explica qué elementos útiles se deben almacenar en casa (pilas, linternas, comida enlatada, agua embotellada, papel higiénico, etc.) y cómo llegar a un refugio de defensa civil en caso de que comience algún bombardeo. Una guía similar tiene Lituania que explica cómo sobrevivir durante tres días, incluyendo cuerda y unos binoculares.


En noviembre pasado, los Países Bajos enviaron a todos los hogares un folleto sobre cómo prepararse para emergencias, incluida la guerra. Francia, por su parte, ha hecho lo propio con sus ciudadanos para ataques terroristas, pero no para un conflicto como una guerra. Eso es una deuda pendiente. Una deuda que preocupa especialmente sobre todo porque se nota que en los arsenales militares de la Unión Europea y los de Rusia -país tiene más bombas atómicas que cualquier otra nación en el planeta- podrían generar una destrucción masiva y aterradora. Por eso, el fantasma ruso hoy le quita el sueño a Europa.






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