Otra mancha para Netanyahu: interceptó a la flotilla que llevaba ayuda a Gaza
- MundoNews

- 2 oct
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La Armada israelí abordó violentamente y encarceló a los tripulantes de la Global Sumud que transportaba víveres y medicamentos para los gazatíes. Entre los presos hay argentinos, eurodiputados y está la joven Greta Thunberg. Eran 47 barcos con 443 personas a bordo.
Por Gabriel Michi

Una tras otra. Las acciones que el gobierno israelí de Benjamin Netanyahu no dejan de disparar todo tipo de polémicas. Pese a las advertencias internacionales para que no ocurra lo que finalmente ocurrió y pese a las condenas de la mayor parte del Mundo por los incesantes ataques contra la castigada Franja de Gaza -en los que murieron ya más de 66.000 personas- ahora Israel interceptó la flotilla solidaria que llevaba alimentos y medicamentos a los gazatíes y detuvo a su tripulación, entre ellos a la joven activista climática sueca Greta Thunberg. Las fuerzas israelíes no sólo bloquearon el avance de los 47 barcos -con 443 tripulantes de distintos países-, sino que abordó violentamente las embarcaciones blandiendo sus armas largas y apuntándole a los militantes pacifistas y se los llevó detenidos, advirtiendo que serán deportados. Entre los tripulantes había varios argentinos, entre ellos la legisladora Celeste Fierro y el diputado Juan Carlos Giordano (ambos del Frente de Izquierda de los Trabajadores, FIT) , el navegante Jorge González y el fotógrafo Nicolás Marín.
Todo esto fue registrado en vivo por las cámaras que transmitían imágenes desde los barcos y allí se pudo ver cómo los soldados israelíes armados con cascos y gafas de visión nocturna subieron a los barcos, mientras los pasajeros se apiñaban unos con otros con chalecos salvavidas y las manos en alto, en señal de que no representaban ninguna resistencia. La escena despertó aún más indignación frente a los abusos de Netanyahu que le han generado un enorme aislamiento y condena internacional y también hacia adentro de su país donde, por ejemplo, los familiares de los rehenes que aún permanecen en manos del Hamás-tras el brutal ataque del 7 de octubre de 2023 que dejó 1.200 muertos- que llegaron a acampar frente a la residencia del primer ministro en repudio a la nueva embestida sobre la ciudad de Gaza que podía en peligro a sus parientes secuestrados: se calcula que hay aún 48 en poder del grupo terrorista, 20 con vida y tres de ellos de nacionalidad argentina.
Un video del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel mostró a Greta Thunberg, la más conocida de los pasajeros de la flotilla, sentada en una cubierta rodeada de soldados. La ambientalista de 22 años había pregrabado un video que se publicó en su nombre después de que abordaron su barco. Allí decía: "Si están viendo este video, las fuerzas israelíes me secuestraron y me llevaron contra mi voluntad. Nuestra misión humanitaria fue pacífica y se apegó al derecho internacional", afirmó.

El abordaje de la Armada israelí, que tuvo lugar mientras el país conmemoraba Yom Kippur, comenzó el miércoles por la noche y continuó durante la noche y hasta el jueves. Participaron las fuerzas de la unidad de comando naval Shayetet 13 que abordaron más de 40 de los 47 barcos de la Flotilla Global Sumud al mediodía del jueves, deteniendo a los cientos de activistas a bordo después de interferir sus señales y rociarlos con cañones de agua. La flotilla intentaba romper el bloqueo marítimo en la Franja de Gaza donde, además de la destrucción y las muertes por los ataques permanentes de Israel se atraviesa una situación de hambruna extrema que se tradujo en una crisis humanitarias sin precedentes. Ninguna de las embarcaciones de la flotilla logró llegar a las aguas controladas por Israel frente a la costa de Gaza, según el Ejército. Al momento de ser abordados por la Armada, los barcos se encontraban a unas 70 millas náuticas (unos 130 kilómetros) de Gaza, dentro de una zona que Israel vigila para impedir que se acerquen embarcaciones
En las horas previas al abordaje, el Ejército israelí había lanzado un ultimátum para que los barcos cambiaran su rumbo, algo que no hicieron. Horas más tarde, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel declaró que la “provocación” de la Flotilla Global Sumud “ha terminado”, sin que se hayan reportado incidentes mayores. Y emitió un comunicado donde señaló: "Ninguno de los yates de provocación de Hamas-Sumud ha tenido éxito en su intento de entrar en una zona de combate activa o violar el bloqueo naval legal. Todos los pasajeros se encuentran a salvo y gozan de buena salud. Se dirigen sanos y salvos a Israel, desde donde serán deportados a Europa". Aunque no todo parece tan lineal. Es probable que previamente los activistas sean trasladados a la prisión de Ketziot, en el sur de Israel. Así lo señaló Suhad Bishara, director de Adalah, una organización de derechos humanos y centro legal en Israel: "Nuestra principal preocupación en esta etapa, por supuesto, es su bienestar, su estado de salud y asegurarnos de que todos reciban asesoramiento legal antes de las audiencias", dijo Bishara a la agencia Reuters.
Las lanchas de desembarco de la Armada israelí llevaron a los detenidos al puerto de Ashdod. Pero la acción aún no terminó: "Un último buque de esta provocación permanece a distancia. Si se acerca, su intento de entrar en una zona de combate activo y romper el bloqueo también será impedido", añadió el gobierno de Netanyahu. La Flotilla Global Sumud (GSF), organizadora del viaje, confirmó que 443 voluntarios habían sido detenidos, algunos de ellos transferidos a un gran buque de carga antes de ser llevados a tierra.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, fue uno de los primeros en salir a repudiar esta situación. Afirmó que esto demostraba que el gobierno de Netanyahu no tiene intención de permitir que crezcan las esperanzas de paz: "Condeno la brutalidad contra la Flotilla Sumud, que buscaba llamar la atención sobre la barbarie de los niños que mueren de hambre en Gaza y entregar ayuda humanitaria a los palestinos oprimidos", declaró en Ankara. Por su parte, el presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, pidió a Israel que libere inmediatamente a los sudafricanos que estaban en la flotilla, incluido el nieto del ex presidente Nelson Mandela, Nkosi Zwelivelile Mandela.
La flotilla, que zarpó a finales de agosto, transporta medicamentos y alimentos a Gaza y está formada por más de 40 barcos civiles con parlamentarios, abogados y activistas. Si bien se desconoce cuánta ayuda humanitaria transportaba, buscaba también un simbolismo para visualizar el bloqueo de Israel sobre la Franja. El avance de la flotilla a través del mar Mediterráneo atrajo la atención internacional, ya que países como Turquía, España e Italia enviaron barcos o drones en caso de que sus ciudadanos necesitaran asistencia, al tiempo que provocó repetidas advertencias de Israel para que regresaran.
La interceptación de la flotilla por parte de Israel provocó protestas en Italia y Colombia, así como en Grecia, Irlanda y Turquía. Los sindicatos italianos convocaron una huelga general y hubo masivas manifestaciones en distintos lugares del Mundo. Pese a que Israel se ampara en que les advirtió a los activistas que se acercaban a una zona de combate activo y violaba un "bloqueo legal", y que les exigió cambiar de rumbo. Pero la polémica por la detención de la flotilla humanitaria que llevaba alimentos y remedios a la castigada Franja de Gaza estalló con todo. Y vuelven a poner al Benjamín Netanyahu en el centro de los cuestionamientos. Una vez más.










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