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París: La increíble parábola del hombre de "La Terminal"

Mehran Karimi Nasseri, el refugiado político iraní que vivió más de 18 años en el aeropuerto francés, acaba de morir en sus instalaciones, a las que había vuelto tras una titánica lucha para poder salir de allí. Su historia cobró relevancia mundial con la película de Tom Hanks.


Por Gabriel Michi


Es algo trillado, pero muy cierto: A veces la realidad supera la ficción. Y, en ciertas ocasiones, lo hace con creces. Construyendo parábolas increíbles. Pero reales. Y escribiendo historias dignas de la imaginación más prolífica y divagante. La noticia: A los 77 años acaba de morir Mehran Karimi Nasseri, un refugiado político iraní que inspiró la película "La Terminal" (dirigida por Steven Spielberg y protagonizada por Tom Hanks) en la que se relata la historia de un hombre que quedó varado por mucho tiempo en un aeropuerto porque su país se desintegró mientras él viajaba. Una suerte de intempestivo "apátrida". La verdadera trama es distinta ya que Nasseri vivió más de 18 años (1988-2006) en el aeropuerto parisino de Roissy Charles de Gaulle pero porque perdió su pasaporte en donde constaba su condición de "refugiado" que escapaba del régimen iraní y después quedó envuelto en un laberinto administrativo y burocrático que lo llevó a sobrevivir casi dos décadas en el hall del aeropuerto. Para cerrar esta parábola real, Mehran murió en una de las terminales del De Gaulle, al que volvió tiempo atrás después de haber logrado entrar en Francia hace unos años. Había decidido regresar a esa vida de "homeless" luego de gastarse todo el dinero que le dejó la película inspirada en su accidentada vida. Sólo le quedaban un puñado de euros de aquellos 250.000 dólares que le abonaron por su historia.


Lo que se conoce hasta el momento es que Nasseri falleció de muerte natural poco antes del mediodía del sábado 12 de noviembre de 2022 en la terminal 2F, adonde se había instalado hace pocas semanas. Conocido por todos los trabajadores y visitantes del aeropuerto como "Sir Alfred", había nacido en 1945 en Masjed Soleiman, en la provincia iraní de Juzestán. Luego de ser detenido y torturado por más de 4 meses en la prisión de Evin por sus críticas y protestas contra el régimen del Shá, fue expulsado de su país en 1977. A partir de allí comenzó un enorme periplo en busca de su madre por distintos países europeos (Francia, Reino Unido, Holanda, Alemania), donde lo rechazaron una y otra vez por falta de documentación. Eso fue lo que ocurrió también el 8 de agosto de 1988 cuando en el aeropuerto de Londres no le creyeron que le habían robado su pasaporte donde constaba su identidad y su calidad de "refugiado" y lo devolvieron a París, lugar del que había partido en ese viaje. Allí quedó sumergido un limbo burocrático, administrativo y judicial que lo mantuvo atrapado en las instalaciones del aeropuerto hasta julio de 2006.


Así vivió por más de 18 años Nasseri en el Aeropuerto De Gaulle de País. Escribió su diario que se convirtió en libro.

En realidad, ya en 1999 el gobierno francés le había otorgado un permiso temporal de residencia y un pasaporte de refugiado. Con eso le abrió la puerta para que se pueda quedar a vivir legalmente en el país galo y, obviamente, abandonar por fin el aeropuerto. Pero Nasseri se negó a firmar los papeles necesarios, afirmando que estos no le reconocían correctamente. Muchos atribuyen que su ya deteriorada condición psicológica por todo lo que le había tocado transitar, lo condicionaron para aceptar algo que tanto había esperado. De hecho para ese entonces ya decía que no era iraní, desconocía su propio nombre y exigía que lo llamen “Sir Alfred”.

Por eso su estancia en la terminal aérea parisina se extendió hasta 2006 cuando Nasseri tuvo que ser hospitalizado y las autoridades aprovecharon para desmantelar su precario asentamiento. Luego de la atención de la Cruz Roja francesa y de los médicos, se lo alojó en un hotel durante unas semanas, hasta que finalmente le dieron un lugar en el centro de acogida Emaús del Distrito 20 de París. Allí permaneció desde el 5 de marzo de 2007 hasta hace unas semanas cuando decidió volver a las instalaciones del aeropuerto donde finalmente murió.


En esas casi dos décadas viviendo en el aeropuerto De Gaulle, Nasseri se convirtió en un verdadero ícono del lugar. El personal le tomó un gran cariño y le llevaban comida o le lavaban su ropa. Hasta le regalaron un sofá para que pueda tener una mayor comodidad en su día a día, que transitaba escuchando radio, leyendo libros (en particular de economía) y escribiendo su propio diario que luego se convertiría en su autobiografía "The Terminal Man", publicada en 2004 y cuyo coautor es el británico Andrew Donkin.


Este triste final vuelve aún más increíble la historia de Mehran Karimi Naseri. La historia de un hombre que quedó atrapado por años en un aeropuerto al que pudo abandonar después de una lucha titánica y al que decidió volver en el epílogo de su vida. Toda una inconmensurable parábola en la que la realidad superó a la ficción. Una vez más.


El film "La Terminal", con Tom Hanks, se inspiró en la historia de Nasseri. Le pagaron 250.000 dólares por derechos.



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