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Una lección para Trump: las principales cadenas de TV abandonan la Casa Blanca

Foto del escritor: MundoNews
MundoNews
hace 1 hora
6 min de lectura

En solidaridad con la CNN y otros medios que fueron expulsados de la sede presidencial de EEUU, sus competidores decidieron irse para visibilizar el peligro contra la democracia. Los canales vetados ya lo demandaron ante la Justicia. Hay antecedentes de fallos en su contra.


Por Gabriel Michi




Es una lección para el hombre más poderoso del Mundo. O, por lo menos, un intento de enseñarle a Donald Trump que no puede hacer lo que se le antoja. Y que ser presidente de los EE.UU. no significa que puede llevarse por delante a las instituciones, las leyes y los derechos garantizados por la Constitución. Entre ellos, la Libertad de Expresión, garantizada por la Primera Enmienda. Y es que la intempestiva y escandalosa decisión del mandatario de echar de la Casa Blanca a los medios CNN, MS NOW y Político acaba de recibir una respuesta contundente de los principales competidores: las principales cadenas de televisión de Estados UnidosABC, CBS, Fox News y NBC – acordaron suspender la cobertura conjunta de los actos del presidente Donald Trump.


Ese acto de las cuatro cadenas es, por un lado, un gesto de solidaridad con sus colegas segregados, pero también para remarcar el peligro que este tipo de actitudes trumpistas contra el sistema democrático y las garantías básicas que deben regir el Estado de Derecho y la Libertad de Prensa como uno de sus pilares fundamentales. En tanto, Trump -que anunció la prohibición el pasado viernes-, volvió a defender su postura asegurando en un mensaje en su red Truth Social que "la Casa Blanca no está emprendiendo un ataque contra la prensa libre. Está emprendiendo un ataque contra las 'fake news', un fenómeno que ha crecido como un cáncer en nuestro querido Estados Unidos de América". Y remató con virulencia: “Es corrupta, deliberada, omnipresente, totalmente coordinada y completamente fuera de control. Es una amenaza para nuestra seguridad nacional y debe detenerse, ¡AHORA!”.


En tanto, los medios afectados por el veto presidencial denunciaron que el sábado, las reporteras Akayla Gardner (MS NOW), Betsy Klein (CNN) y Cheyenne Haslett (Politico) intentaron acceder al recinto de la Casa Blanca para cubrir la actualidad, pero el Servicio Secreto les denegó la entrada y les confiscó sus credenciales de prensa. Las restricciones contra los reporteros de CNN, MS NOW y Politico significan no sólo que no pueden acceder a sus espacios de trabajo dentro de la Casa Blanca; tampoco se les permite utilizar sus equipos de televisión y las ubicaciones de sus cámaras en las instalaciones. Pero también se traducen en que, por ejemplo, la CNN fue apartada de las responsabilidades de cobertura compartida que asumen los principales medios de comunicación. La cadena tenía asignada la cobertura televisiva conjunta y debía viajar con el presidente a Nueva York ese mismo día.

Frente a eta situación los medios vetados presentaron una demanda contra el mandatario ante un juez federal en el Tribunal de Distrito de Washington D.C. Eso podría desembocar en múltiples audiencias y alegatos legales por parte de la administración esta misma semana: "Esta mañana (lunes), notificamos al Gobierno que presentamos una demanda hoy mismo para proteger nuestros derechos de la Primera Enmienda y defender el principio de que el Gobierno no decide qué informa o publica la prensa", indicaron los medios en un comunicado. Y agregaron: "Sin previo aviso ni procedimiento alguno, la Casa Blanca revocó las credenciales de nuestros periodistas porque se oponía a nuestros reportajes".


Además, los medios van a solicitar al tribunal en cuestión que les restablezca el acceso a la Casa Blanca lo antes posible y presentarán una petición separada para solicitar una orden de emergencia que se mantenga vigente mientras se desarrolla el litigio. “Esta prohibición no podría ser un ataque más directo a la Primera Enmienda ni una violación más flagrante de nuestros principios constitucionales más fundamentales”, afirmaron los medios de comunicación en su demanda, en la que solicitan al tribunal que actúe de inmediato para restablecer el acceso de sus periodistas a la Casa Blanca.


Los tres medios de comunicación también apelaron a la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense para recuperar dicho acceso. La solicitud de emergencia -una especie de habeas corpus- será presentada ante un juez federal en el Tribunal de Distrito de Washington DC y podría dar lugar a audiencias y argumentos legales por parte de la administración tan pronto como esta semana. “La prohibición perjudica a todos los medios de comunicación, que ahora corren el riesgo de sufrir una suerte similar si realizan reportajes independientes y basados ​​en hechos que el presidente considere insuficientemente favorables”, denunciaron los medios en su presentación judicial. Y agregaron: “El público en general sufre mientras la prohibición inconstitucional restrinja el acceso a información actualizada y completa sobre el Gobierno”.


En tanto, ABC, CBS, NBC y Fox News -los medios que decidieron voluntariamente abandonar la cobertura en la Casa Blanca para acompañar a los medios vedados- escribieron un comunicado conjunto: “El público tiene un interés vital en recibir información precisa e independiente sobre su gobierno. Ninguna administración debería restringir a una organización de noticias porque se opone a su cobertura.”


Para los expertos más encumbrados esta embestida del republicano es una de las expresiones más graves contra la prensa hasta la fecha y significa un agravia a la Libertad de Expresión que trasciende a los tres medios vetados y a los que pudieran venir ya que el propio presidente amenazó con hacerlo extensivo a otros medios dijo que podría añadir otros medios a la lista.



En off the record un funcionario de la administración Trump declaró que, a su juicio, un fallo de la Corte Suprema de 1965 —relativo a la negativa del Gobierno a validar pasaportes para viajar a Cuba— respaldaría la postura de Trump. Sin embargo, los tribunales han rechazado prohibiciones similares que el republicano y otros funcionarios de la Casa Blanca han intentado imponer a periodistas o medios de comunicación concretos. En reiteradas ocasiones la Justicia determinó que no se puede impedir a los periodistas cubrir la Casa Blanca por lo que expresan o la información que publiquen.


Desde el punto de vista legar la propia Primera Enmienda establece que no se puede incurrir en “discriminación por punto de vista”. Pero eso parece importarle poco a Trump que en más de una ocasión expresó explícitamente sus motivos para querer vetar a ciertos medios debido a una cobertura que él considera “negativa” para su figura o su administración. Frente a ello los tribunales han prohibido la discriminación por "punto de vista" y protegido los derechos de los periodistas en reiteradas ocasiones.


Ahora la palabra la tendrá el Tribunal de Distrito de Washington, donde los medios vetados presentaron la demanda. En ese mismo tribunal varios jueces ya han fallado a favor de la Libertad de Prensa y en contra de la administración Trump por políticas discriminatorias, especialmente desde que el republicano asumió el cargo el año pasado. La jurisprudencia establecida en otras causas previas apunta a que la Casa Blanca no puede revocar las credenciales de prensa sin garantizar el debido proceso a los periodistas, sobre todo cuando ciertas áreas del edificio del Ejecutivo son accesibles para la prensa en general y no existen preocupaciones de seguridad nacional.


Y todo esto no es algo nuevo. Ya en 1977, cuando el Servicio Secreto revocó la credencial de prensa de Robert Sherrill, reportero de la revista The Nation, se falló en ese sentido. Los tribunales federales de Washington restablecieron su acreditación. En aquel entonces, el Tribunal de Apelaciones del Circuito de Washington dictaminó que “la denegación de una credencial de prensa de la Casa Blanca viola la Primera Enmienda sólo si se basa en el contenido de las declaraciones del periodista o si discrimina de otro modo una categoría de expresión protegida”. Y sumó en la sentencia: “No sólo los periodistas y las publicaciones para las que escriben, sino también el público en general, tienen un interés protegido por la Primera Enmienda en garantizar que las restricciones a la obtención de noticias no sean más gravosas de lo necesario y que los periodistas no sean excluidos arbitrariamente de las fuentes de información”.


Y en el caso particular de Trump, hay antecedentes similares: a periodistas como Jim Acosta (quien trabajaba para CNN), Brian Karem (corresponsal de la revista Playboy) y la agencia de noticias Associated Press les bloquearon su acceso a la Casa Blanca para realizar coberturas informativas durante sus mandatos; pero en todos los casos, los tribunales fallaron mayoritariamente a favor de los periodistas basándose en el precedente de 1977. Y lo más probable es que eso vuelva a ocurrir ahora. Dándole una nueva lección al presidente que ve en la prensa a un enemigo. Una lección de Derecho a la Libertad de Prensa y de Expresión. En definitiva, una lección de democracia.


La periodista Akayla Gardner, acreditada de MS NOW en la Casa Blanca, debió salr al aire desde la calle.
La periodista Akayla Gardner, acreditada de MS NOW en la Casa Blanca, debió salr al aire desde la calle.

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