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A un paso de la Tercera Guerra Mundial por un error

Dos misiles cayeron en Polonia matando a dos personas. Ucrania se apuró a culpar a Rusia. Inmediatamente la OTAN empezó a analizar si eso era un ataque contra un país de su coalición, por lo que podrían intervenir militarmente. Al final, eran cohetes ucranianos.


Por Gabriel Michi


El lugar donde cayó uno de los cohetes ucranianos en la localidad polaca de Przewodow. Murieron dos personas.

El Mundo estuvo a un paso de la Tercera Guerra Mundial. Y todo fue por un error. En un contexto de máxima tensión. Donde la más mínima chispa puede hacer estallar el más peligroso polvorín. Los hechos: dos misiles cayeron en una localidad de Polonia, Przewodów, cercana a la frontera con Ucrania. Murieron dos personas. Y rápidamente las miradas apuntaron a Rusia. Enseguida el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky responsabilizó a los rusos de estar detrás del ataque. El Kremlin lo desmintió. Pero el alerta se despertó y la OTAN comenzó una serie de febriles reuniones para definir qué hacer. La posibilidad de que misiles rusos hayan impactado -por primera vez desde que comenzó la invasión sobre Ucrania, el 24 de febrero pasado- en territorio de uno de los integrantes de la Organización del Tratado de Atlántico Norte -como es Polonia- habilitaría a la alianza a intervenir militarmente en su defensa, según sus propios estatutos. Y así, teniendo en cuenta que de un lado estaba la OTAN y del otro Rusia -con su potencia armamentística- eso podría derivar en una casi segura Tercera Guerra Mundial. Al final se supo que los cohetes que cayeron en tierra polaca formaban parte de las baterías antiaéreas ucraniana. Y que ese "error" pudo desencadenar una catástrofe global.


Ahora que tanto la propia Polonia como la OTAN reconocieron que los rusos no dispararon esos cohetes letales, su aliado extra-alianza, Ucrania, insiste con su tesitura de culpar al Kremlin. Frente a ello, el presidente polaco Andrzej Duda sostuvo: “La defensa de Ucrania estaba lanzando sus misiles en varias direcciones, y es muy probable que, lamentablemente, uno de estos misiles haya caído en territorio polaco, No hay nada, absolutamente nada, que sugiera que fue un ataque intencional contra Polonia”.


Por su parte, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, en una reunión de la alianza militar de 30 naciones en Bruselas, también adhirió a esa postura. Sin embargo, el presidente ucraniano los cuestionó y pidió una mayor investigación, algo de lo que acusaron recibo los polacos que terminaron invitando a Ucrania para que se se sume a la pesquisa. A pesar de eso, en Occidente parecen están convencidos de que las cosas ocurrieron así. De hecho, hasta el propio presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, había puesto paños fríos antes que nadie al señalar como algo improbable que Rusia fuera el autor de los disparos; y lo hizo en las horas que inmediatamente se sucedieron a la caída de los misiles, cuando todas las miradas apuntaban contra Vladimir Putin.



Los dos cohetes ucranianos impactaron del otro lado de la frontera, en una localidad polaca de 400 habitantes.


Pese a que la OTAN se plantó en esa postura, también trató de equilibrar su balanza pasándole factura a los rusos: “Esto no es culpa de Ucrania. Rusia tiene la responsabilidad final”, dijo Stoltenberg. Aún así, Zelensky insistió en su acusación contra Putin y señaló que "no tenía dudas" sobre un informe que recibió de sus principales comandantes "que no fue nuestro misil o nuestro ataque con misiles. Digamos abiertamente, si, Dios no lo quiera, algún remanente (de las defensas aéreas de Ucrania) mató a una persona, a esta gente, entonces debemos disculparnos”, expresó. Pero pidió que los dejen participar de las investigaciones. Investigaciones que tienen que deslindar las responsabilidades de la muerte de los dos hombres polacos que fueron alcanzados por los proyectiles cuando iban a bordo de un tractor que transportaba maíz: el agricultor Bogdan (60) y el vendedor Bogusław (62).


Sin embargo, desde el Ministerio de Defensa ruso explicaron que ninguno de sus ataques estuvo a menos de 35 kilómetros de la frontera entre Ucrania y Polonia. El Kremlin criticó la respuesta inicial polaca y de otros países -de responsabilizarlos- y, en un extraño elogio para un líder estadounidense, elogió la “reacción moderada y mucho más profesional” de Biden.

El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, acusó: "Hemos sido testigos de otra reacción histérica, frenética y rusofóbica que no se basó en ningún dato real”.


En el caso de que los misiles que mataron a dos ciudadanos en Polonia hubiesen sido disparados por Rusia, la OTAN podría apelar al "Artículo 4" de su tratado constitutivo que establece que "las Partes se consultarán cuando, a juicio de cualquiera de ellas, la integridad territorial, la independencia política o la seguridad de cualquiera de las Partes fuese amenazada". O también al "Artículo 5" que señala: "Las Partes acuerdan que un ataque armado contra una o más de ellas, que tenga lugar en Europa o en América del Norte, será considerado como un ataque dirigido contra todas ellas, y en consecuencia, acuerdan que si tal ataque se produce, cada una de ellas, en ejercicio del derecho de legítima defensa individual o colectiva reconocido por el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, ayudará a la Parte o Partes atacadas, adoptando seguidamente, de forma individual y de acuerdo con las otras Partes, las medidas que juzgue necesarias, incluso el empleo de la fuerza armada, para restablecer la seguridad en la zona del Atlántico Norte. Cualquier ataque armado de esta naturaleza y todas las medidas adoptadas en consecuencia serán inmediatamente puestas en conocimiento del Consejo de Seguridad. Estas medidas cesarán cuando el Consejo de Seguridad haya tomado las disposiciones necesarias para restablecer y mantener la paz y la seguridad internacionales".


O sea, de haber ocurrido como sospecharon desde un principio que Rusia atacó, aunque sea accidentalmente, a Polonia -miembro de la OTAN- la aplicación de esos artículos podrían haber derivado en una guerra total, sin precedentes por el tipo de armamentos (entre ellos las bombas nucleares) que hoy existen. Pero todo fue un error. Un error de un aliado como Ucrania, que no forma parte de esa Organización. Un error que dejo al planeta a un paso de la Tercera Guerra Mundial. Nada menos.


La localidad de Przewodów en Polonia, donde cayeron los cohetes, está a 10 kilómetros de la frontera con Ucrania.







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