La peor pesadilla se transformó en un sueño hecho realidad
- MundoNews

- 14 oct 2025
- 4 Min. de lectura
Tras más de dos años secuestrados por Hamás, los últimos 20 rehenes con vida fueron liberados. Entre ellos hay tres argentinos Eitan Horn y los hermanos David y Ariel Cunio.
Por Gabriel Michi
(Desde Tel Aviv, Israel)

Y el día llegó. Entre lágrimas y un tembladeral de emociones, los 20 rehenes con vida que quedaban en manos de Hamás desde el criminal ataque del 7 de octubre de 2023 pudieron volver a casa. Fue en la madrugada del 13 de octubre cuando, después de dos años de un verdadero infierno, el acuerdo de paz –propiciado por el presidente de EE.UU., Donald Trump- pudo abrir las puertas para que los secuestrados sean intercambiados por cerca de 2.000 prisioneros palestinos detenidos en Israel. Y tras de ser llevados por encapuchados armados de Hamás a miembros de la Cruz Roja en la Franja de Gaza y que esa organización humanitaria los condujera hasta la frontera donde fueron entregados a las Fuerzas de Defensa de Israel, esos rehenes protagonizaron un reencuentro histórico con sus familias y se fundieron en abrazos infinitos. E inolvidables. Entre los secuestrados que regresaron hay tres argentinos: Eitan Horn y los hermanos David y Ariel Cunio. Los habían sido raptado violentamente aquel 7 de octubre desde el kibutz Nir Oz (a escasos 1.500 metros de la frontera), de donde se llevaron a la mitad de los argentinos. Las imágenes del reencuentro con sus familias tras dos años de un calvario indescriptible fueron conmovedoras.
Eitan Horn se sumergió por completo en un abrazo con sus dos hermanos, Amos e Iair. Este último también había sido secuestrado aquel siniestro 7 de octubre pero fue liberado en el intercambio de prisioneros de febrero de 2025. Las imágenes de cuando los terroristas los separaron para enviar a Iair a casa pero manteniendo a Eitan en cautiverio fueron desgarradoras. Ayer los hermanos –que siempre fueron inseparables- pudieron volver a llorar, reír y bromear juntos. Eitan también se pudo reencontrar con su madre Ruth y con su padre Itzik, quien se convirtió en todo este tiempo en una de las voces más potentes y escuchadas del reclamo de los familiares de los secuestrados. Y le describió a este cronista –en medio de la última multitudinaria marcha del pasado sábado en Tel Aviv- lo duro que fueron estos dos años sin saber que había pasado con sus hijos. Lo hizo en medio de la incertidumbre de si finalmente se iba a concretar o no la liberación de Eitan. Horas después, la pesadilla terminaría y el sueño de reencuentro se haría realidad.
En la eterna vigilia de la noche del domingo a la mañana del sábado, el autor de esta nota pudo compartir la noticia de la liberación de Eitan Horn junto a su primo Julián Chmiel, quien no paraba de emocionarse cada vez que mencionaban a su pariente y que explotó de alegría -en medio de la multitud que pasó la noche desvelada para seguir los sucesos- cuando recibió el llamado que le indicaba que el secuestrado se había comunicado con su madre, algo que indicaba que ya no estaba más en manos de los terroristas de Hamás y que estaba en camino a casa. Luego del reencuentro familiar, Eitan fue llevado en helicóptero al hospital Ichilov en Tel Aviv, donde aún permanece internado por precaución (perdió mucho peso), trámite por el que pasan todos los rehenes por cuestiones de salud tras el calvario que sufrieron por dos años. En ese lugar, en la noche del martes 14, habló Iair Horn por primera vez en una conferencia de prensa -donde estuvo MundoNews- en la que le agradeció a la gente que acompañó su lucha y al presidente Trump, pero no lo hizo al primer ministro Benjamín Netanyahu.

El reencuentro de la familia Cunio también fue emocionante. En su caso, a diferencia de los Horn que fueron llevados y mantenidos cautivos juntos, David y Ariel Cunio ni siquiera supieron que el otro estaba secuestrado y recién se enteraron cuando los terroristas de Hamás los reunieron para entregarlos a la Cruz Roja el lunes 13. A David lo secuestraron junto a su esposa Sharon y sus mellizas Emma y Yuli, además de su cuñada Danielle Aloni, y su hija Emilia (todas ellas fueron liberadas en el intercambio de rehenes de noviembre de 2023). A Ariel Cunio se lo llevaron junto a su novia Arbel Yehud, quien fue entregada en febrero de 2025.
Después de una videollamada que rechazó por creer que se trataba de un error, Silvia Cunio, la madre de los hermanos, atendió la comunicación de sus hijos y no pudo parar de llorar. Lo llamativo es que ese llamado fue habilitado por los terroristas antes de liberarlos. Después vendría el pase a manos de la Cruz Roja, el traspaso de la frontera que separa la Franja de Gaza con Israel, la entrega a las FDI y el emotivo encuentro familiar. Así se cerraría una dramática historia de terror que les tocó vivir a estos hermanos en el peor de los infiernos. Sharon y las pequeñas hijas se abrazaron con David tras ser separados a fines de 2023 y le dijeron todo lo que lo extrañaron y lo que sufrieron. En tanto, Ariel se conmovió junto a su amor Arbel que lo llamó “héroe” y por quien luchó para que el gobierno de Benjamin Netanyahu deje de bombardear gaza poniendo en riesgo su vida y la del resto de los rehenes.
De esta forma terminó la película de terror que les tocó protagonizar a los argentinos secuestrados por Hamás. Y ahora se abre una nueva etapa en la que la apuesta más importante es que el acuerdo logre una tregua definitiva. Algo que parece muy difícil. Pero que no deja de ser el mayor sueño colectivo: una oportunidad para la paz.










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